fbpx
consejos vida sostenible

Otras 24 cosas gratis que harán tu vida más sostenible

Como comentamos en el artículo anterior de “24 cosas gratis que harán tu vida más sostenible” tenemos la firme creencia de que cada pequeña cosa que hacemos suma. Y es que hay tantas cosas que están mal en el planeta – el calentamiento global, el desperdicio de comida, el derroche innecesario de recursos, la gran generación de residuos no reciclables, la contaminación del medioambiente,… – que todo lo que podamos hacer marcará la diferencia y nos ayudará a llevar una vida sostenible.

Con este artículo no pretendemos que hagas todas las cosas gratis que proponemos, pero sí que cojas alguna idea que puedas implementar en tu día a día. Al final, lo que te vamos a enseñar forma parte de nuestra rutina, y es cuestión de estar concienciado y aplicarlo cuando sea el momento.

¿Pilas? No, gracias

Estamos seguros de que si miras a tu alrededor en este preciso momento tendrás por lo menos un producto que funciona con pilas cerca de ti. Productos como mandos a distancia, relojes, teclados y ratones inalámbricos, cepillos de dientes,… funcionan con pilas que tienen componentes altamente contaminantes y tóxicos para nuestra salud.
Muchas veces por desconocimiento o pereza se tiran las pilas al cubo de basura, por lo que acabarán en un vertedero. De esta manera los metales pesados que contienen se filtrarán al suelo, agua o a la atmósfera si se incinera la basura. En resumen, contaminarán todo lo que toquen.

Como solución a este problema te proponemos que no compres aparatos que funcionen con pilas y que optes por alternativas que solo necesiten energía eléctrica. Pero para todos aquellos objetos que ya tienes en casa te recomendamos que inviertas en pilas recargables, que pueden llegar a sustituir a unas 300 pilas desechables.

La arruga es bella

Planchar la ropa después de hacer la colada parece el acto más normal e inocente del mundo. Pero, ¿cómo te quedarías si te dijéramos que la plancha es uno de los electrodomésticos que más energía consume? Su gasto energético oscila entre los 1000W y los 3000W por hora.

Si eres de esas personas que no concibe salir a la calle con prendas arrugadas, seguramente ahora mismo te estés echando las manos a la cabeza. Pero según la organización que comenzó con el movimiento de no planchar la ropa, si no planchas es como plantar 7 árboles o, lo que es lo mismo, dejar de generar los gases de efecto invernadero equivalentes a siete coches. Parece que no planchar hará que tu vida sostenible sea más fácil, ¿no?

Planchar también es un acto social, desde pequeños nos han educado para no llevar prendas arrugadas, ya que da una imagen «descuidada y sucia”. Y seguramente, en algunas ocasiones (sobretodo en el ámbito profesional) llevar un traje bien planchado dará mejor impresión que uno arrugado. Por eso, si no estás del todo dispuesto a dejar de planchar, te recomendamos que solo planches las prendas que consideres imprescindibles y que dejes de planchar otras prendas como pijamas, ropa deportiva, ropa de andar por casa, pantalones y camisetas informales,…

¡La bandeja de entrada de tu email está contaminando!

Prometemos que no se nos ha ido la cabeza con este título. Pero primero intenta imaginar esto, ¿cuántos millones de usuarios utilizan internet a diario y tienen más de una cuenta de correo electrónico? Nosotros sin ir más lejos tenemos varias cuentas que normalmente reciben al día entre uno y tres mensajes publicitarios.

Hace no mucho nos enteramos de que cada mensaje que recibimos o enviamos tiene una huella ecológica y que incluso el almacenaje contamina. Por ejemplo, un solo email genera 10 gr de CO2 al año. Parece una cifra ridícula, pero multiplica esta cantidad por el número de emails que tienes en la bandeja de entrada y piensa en todos los años que llevan ahí guardados “por si acaso”. La polución digital existe y tenemos que ponerle freno si queremos una vida sostenible.

Además, muchos de los emails que recibimos son spam y nunca los abrimos porque no nos interesan. Así que, ¿porque seguir contribuyendo a esta contaminación “invisible”?
Nosotros hemos utilizado Cleanfox, una aplicación gratuita que elimina y cancela la suscripción de las newsletters, además de eliminar emails “inservibles”. Después de eliminar todo te dará los resultados de la cantidad de CO2 que has conseguido ahorrar y despejará tu bandeja de entrada de emails promocionales. ¡Fácil y gratis!

“Planta árboles” con cada búsqueda que hagas en internet

Relacionado con el punto anterior, ¿utilizarías un buscador de internet que planta un árbol por cada búsqueda que hicieses? Seguramente a estas alturas hayas oído hablar de Ecosia, y si no habías escuchado este nombre, ya era hora de que lo conocieses.

Para que te hagas una idea, Ecosia funciona igual que el buscador de Google, pero éste pertenece a Microsoft y, por ende, tiene cosas que nos chirrían un poquito, como la publicidad, la cesión de datos,…igualito que Google en este sentido. Muchos ecologistas critican este buscador por pertenecer a Bill Gates, y no les quitamos la razón, ya que su corporación ha causado grandes estragos en el medioambiente (al final lo que “no contamina» con Ecosia, lo contamina con otro de sus proyectos). Y es que este nuevo buscador se puede entender como Green Washing, pero aún así, “hacen” algo más que Google, ¿o no?

Cabe remarcar que no todos los beneficios de este buscador se destinan a plantar árboles, pero sí una gran mayoría de los ingresos se destinan a esto. Si quieres conocer en qué invierte el dinero este buscador te recomendamos este artículo (en inglés).

Tira de la cadena de forma sostenible

Un truco del almendruco que lleva años en uso es meter una botella de agua de 1 o 2 litros en la cisterna del retrete. ¿Para qué? Pues para gastar menos agua cada vez que tiremos de la cadena.

Aunque existen muchas cisternas con dos opciones de descarga, dependiendo de las necesidades que hayamos depositado, aún existen muchas otras que solo tienen un botón. Y es de estas últimas a las que hacemos referencia (aunque se puede utilizar en todo tipo de cisternas), ya que con solo pulsar el botón se vacía la cisterna entera que tiene una capacidad aproximada de 6 litros.

Para aplicar este truco solo tienes que desmontar la tapa de la cisterna e introducir una botella llena de agua en su interior. Con esto estaremos ahorrando la capacidad de la botella cada vez que vayamos al baño. Por ejemplo, si introducimos una botella de 1 litro en la cisterna de una familia de 3 o 4 personas, estaremos ahorrando un total de 5.500 litros al año de agua, además del ahorro de dinero que esto supone. ¡Vida sostenible con cero esfuerzo!

Reutiliza el agua

Seguimos en el baño, porque una acción tan cotidiana como abrir el grifo de la ducha y esperar un minuto hasta que se calienta, supone un gran derroche de agua potable que podría utilizarse para otras cosas.

Por favor, no olvidemos que el agua potable es un bien escaso y que somos unos privilegiados por poder abrir el grifo y tener agua limpia. Por eso queremos animarte a que pongas un cubo en la ducha para recoger el agua que sale al principio. Puedes utilizar este agua para regar, fregar, limpiar prendas a mano, rellenar botellas o tirar de la cadena.

Planes ecológicos

Algo que probamos hace poco fue ir a recoger basura con una asociación que defiende el medioambiente de nuestra localidad. Para nosotros fue una experiencia muy enriquecedora y después de estar un par de horas recogiendo basura nos sentimos más realizados y felices. Sin duda es un plan que pensamos incorporar a nuestra vida más a menudo.

Esta actividad la puedes hacer una vez a la semana, una vez al mes o una vez al año, pero sin duda marcará la diferencia y te hará ver la basura con otros ojos. Por nuestra experiencia es un plan que puedes hacer solo, acompañado o con toda la familia. Si esto es algo que te interesa puedes buscar si existe alguna organización en tu región que se dedique a hacer estas escapadas a la naturaleza. Lo único que necesitas son unos guantes, bolsas de basura (para poder recoger y seleccionar el tipo de residuo) y una gorra que te proteja del sol.

Dentro de poco publicaremos un artículo sobre la experiencia completa y la reflexión que sacamos nosotros de ello.

Resfriados sostenibles

Mientras el verano se despide de nosotros, ya empezamos a pensar en la que se nos viene encima. Y es que el invierno no son solo festejos navideños, comida y regalos, sino que también nos trae constipados, gripes y mocos en todas sus variedades. Seguro que las empresas de pañuelos desechables ya se están frotando las manos porque llega su época favorita del año. ¿Pero qué te parece si este año intentamos desechar menos pañuelos?

Si te estás preguntando cómo, estamos seguros que en el fondo de tu mente ya conoces la alternativa sostenible, y esta es utilizar pañuelos de tela. Quizá pienses que es un engorro ir con uno o varios pañuelos de tela en el bolsillo, pero a la larga marcará la diferencia. Y es tan fácil como remojarlos para quitarles la mayor cantidad de mocos y meterlos en la lavadora.

¿Pero por qué estamos proponiendo esto? Porque la gran mayoría de pañuelos desechables vienen empaquetados en plástico y esos pañuelos no son reciclables (¡no se deben tirar al contenedor azul!). Y aunque se degraden más rápido que otros residuos que acaban en los vertederos, al final es un recurso limitado que es fácilmente reemplazable por otro que se pueda reutilizar durante años y que encaja mejor con una vida sostenible.

Adopta los plátanos huérfanos

¿Alguna vez haciendo la compra has visto un plátano que está solito? Bueno, pues según algunos estudios de mercado, esos “plátanos huérfanos” terminan tirándose a la basura porque nadie los quiere. Quizá pienses que este consejo no es todo lo gratis que te gustaría, pero si vas a comprar fruta, ¿qué más da si son plátanos en rama o si están sueltos?

A diario se tiran miles de kilos de comida que está en buen estado por el mero hecho de que “nadie lo comprará”. Por eso nos gustaría que entre todos intentemos romper con este círculo vicioso y que nos cuestionemos cuando hagamos la compra el porqué no cogeríamos cierto producto, quizá nos demos cuenta de que el motivo es superficial y de poco peso en comparación con el impacto que tiene en el medioambiente. Si queremos una vida sostenible tenemos que cuestionarnos todo lo que creíamos que era «normal» hasta ahora.

Evita el aceite de palma

Relacionado con el punto anterior y algo que seguramente te suene por las noticias es evitar productos que contengan aceite de palma. Este ingrediente se puede encontrar en gran cantidad de artículos alimenticios y cosméticos porque su producción es muy barata, pero lo cierto es que tiene un coste muy alto para nuestra salud y el medioambiente.

El aceite de palma se utiliza más que la soja y se cultiva en países en vías de desarrollo, llegando a ser una de las principales fuentes de ingreso de esas zonas. Esto significa que tanto el entorno como la sociedad se ven afectadas, ya que se deforestan grandes superficies boscosas, desplazando la fauna a áreas más reducidas y poniendo en peligro a muchas especies. A su vez, la mano de obra es mucho más barata en estos países donde los derechos laborales apenas existen, siendo un cultivo muy rentable para las grandes corporaciones. ¿Crees que este ingrediente formaría parte de una vida sostenible?

Sin duda nos parece un tema que no debe pasar desapercibido en nuestro camino zero waste, por eso, si quieres saber exáctamente como el aceite de palma perjudica al planeta y a la sociedad te recomendamos que leas el artículo que publicó la OCU en el 2018.

No tires el pan duro

Y como nos encanta comer – no sé si ya te habías dado cuenta por los dos últimos puntos – queremos recalcar el desperdicio de comida con un alimento tan básico como el pan. Ya sea por costumbre o tradición, las familias españolas compran mucho pan. ¿Por qué decimos “compran” y no “consumen”? Porque en muchas ocasiones el pan se pone duro y se tira a la basura sin apenas haberlo probado.

Por eso, este apartado creemos que puede ser útil para muchas familias que estén en el camino a una vida sostenible. Reutilizar el pan duro del día anterior es súper fácil y existen varias opciones según tus gustos. Por ejemplo, puedes hacer pan rallado, tostadas para un buen desayuno, picatostes para purés o ensaladas, canapés, migas, gazpacho, sopa de ajo, torrijas,… deja salir a tu chef interior y experimenta con el pan duro. ¿Qué tienes que perder?

Planifica tus comidas

Prometemos no liarnos mucho en este punto, porque creemos que ya ha quedado clara la idea de que desperdiciar alimentos es algo que debemos frenar cuanto antes. Pero un truquito para empezar es planificar qué vas a comer durante la semana y así comprar exactamente lo que necesitas, ni más ni menos. Muchos alimentos frescos, como verduras y fruta, se estropean a una velocidad increíble. Lo mejor es comprar conscientemente, tomar unos minutos para pensar antes de ir al supermercado es más que suficiente. Además de esta manera podrás asegurarte de que estás comiendo de una manera equilibrada y adquiriendo todos los nutrientes que tu cuerpo necesita.

Otra opción, si no vas a comprar todas las semanas, es cocinar distintos platos y congelar porciones individuales. Así siempre tendrás comida casera lista para consumir y evitarás tirar tanta comida. A nosotros nos encanta esta opción cuando volvemos a casa cansados del día, evitando consumir platos precocinados o encargar comida a domicilio. Porque llevar una vida sostenible no es sinónimo de ser esclavo de la cocina.

Huerto casero

Algo que lleva un tiempo rondando por internet son los consejos para reutilizar los restos de verduras y frutas. Muchos de los desperdicios de verdura, si se ponen en agua “reviven”. Si te gusta la horticultura y quieres ver como crecen los alimentos que más tarde puedes consumir, te recomendamos que pongas en práctica este punto con ayuda de este artículo y vídeo.

Kit Zero Waste

Si te mueves en coche o llevas una mochila/bolso grande, intenta llevar siempre contigo un pequeño kit de productos zero waste. Para nosotros los indispensables que siempre nos acompañan son: una botella de agua, una bolsa de tela, un pequeño tarro de cristal, cubiertos y dos servilletas de tela. Realmente los cubiertos, servilletas y la bolsa de tela nos caben dentro del bote, por lo que no ocupa mucho espacio y nos sentimos preparados para casi cualquier ocasión.

Puedes personalizar el kit a tu gusto. Por ejemplo, si sueles comprar comida para llevar uno de tus indispensables será un tupper. Al final, echándole un poco de imaginación un producto puede tener varios usos, y esto nos lleva al siguiente punto para llevar una vida sostenible.

Un producto, miles de usos

Consumir de manera responsable es una de las bases de una vida zero waste. Por lo tanto, tener en mente para qué nos puede servir un objeto antes de tirarlo a la basura o comprarlo puede ser clave para facilitarte el proceso. Por eso queremos que apuestes por productos que sirvan para varias cosas.

Para que entiendas a lo que nos referimos piensa en un bote de cristal, de primeras puede que no se te ocurran más de dos cosas que hacer con él. Pero, por ejemplo, ese bote te puede servir para transportar bebidas, hacer la compra en un establecimiento a granel, congelar porciones individuales de comida, ir de picnic, llevar frutos secos, hacer yogurt casero, como cenicero cuando estés en la naturaleza,… De esta manera evitarás tener la casa llena de cosas y podrás llevarlo contigo por si acaso.

El consumismo no mejora tu día

¿A cuántas personas conoces que necesitan comprar algo cada vez que tienen un mal día? Quizá hasta tú te sientas identificado con esto, ya que se muestra en miles de películas y series como algo de lo más normal. Sin duda esta acción tiene más de placebo que ninguna otra, porque una camiseta nueva no te va a hacer sentir mejor.

Nosotros proponemos que en vez de comprar algo cada vez que tengas un mal día, vayas a dar un paseo, quedes con amigos o hagas deporte. Ya verás cómo estos planes te aportarán cosas más enriquecedoras al final del día que cualquier artículo que puedas comprar.

Desnuda a tus productos de higiene

Una de las zonas de casa donde más plástico se acumula es el cuarto de baño. Entre los botes de champú, acondicionador, gel, pasta de dientes, bastoncillos para las orejas, hilo dental, cremas hidratantes, cepillos de dientes, exfoliantes, desmaquillantes, jabón y limpiadoras juntamos más plástico del que nos podríamos imaginar.

Algo que puedes hacer para reducir el consumo de plástico es crear tus propios productos de higiene y cosmética. Pero si no tienes tiempo, existen varias tiendas ecológicas por toda España que ofrecen todos los básicos sin envase plástico.

“Frilor”

Se acerca esa época del año en la que no hace ni frío ni calor – frilor – y no sabemos si encender la calefacción o abrir todas las ventanas de par en par. Por eso, antes de que tengas esta sensación de frilor queremos pedirte que escuches a tu cuerpo. Quizá no necesitas encender la calefacción y lo único que tienes que hacer es ponerte unos calcetines y una sudadera. O a lo mejor solo tienes que quitarte el jersey en vez de encender el aire acondicionado.

El gasto energético de la calefacción/aire acondicionado es muy elevado y en la gran mayoría de ocasiones ni siquiera es necesario encenderla – no nos estamos refiriendo a Enero cuando está nevando -. Si vives en una comunidad en la que tenéis calefacción central pero opinas que no es necesario, simplemente apaga tus radiadores. Estarás ayudando a reducir el calentamiento global a la vez que ahorras dinero.

Agua de lluvia

Este apartado se parece un poco al del agua de la ducha. Si nuestra casa no dispone de railes que recolecten el agua de lluvia, sería interesante que intentáramos recoger el agua de lluvia para reutilizarla. Aunque en esta ocasión el agua de lluvia puede estar sucia, por lo que es mejor utilizarla para regar las plantas o tirar de la cadena.

Pasito a pasito

Muchas veces abusamos del uso de coches para recorrer distancias cortas. Por eso queremos proponerte que, si tienes que recorrer una distancia de menos de 30 minutos andando, no cojas el coche y vayas andando. Con esto no solo reducirás tu huella ecológica, sino que ahorrarás dinero en gasolina y mejorarás tu salud. ¿Lo harías?

Regalos ecológicos

Todavía quedan varios meses para Navidad, pero no está mal ir recordando que no hace falta comprar papel para envolver regalos, ya que un simple papel de periódico puede hacernos el apaño. Además podrás escribir sobre el papel algún mensaje divertido o una dedicatoria. Esta idea nos parece muy original y 100% parte de una vida sostenible.

También puedes optar por no envolver los regalos, aunque le quite el factor sorpresa. Pero personalmente, nosotros preferimos regalar experiencias antes que cosas materiales. Por ejemplo hacer algún deporte extremo o regalar un curso de cocina, pueden ser mejor que otro par de calcetines.

Dejemos de acumular cosas

El punto anterior está muy ligado con este. Las mejores cosas en la vida no son cosas, y lo sabes. Céntrate en las experiencias y en generar recuerdos con tus amigos y familia.

Puntos limpios

En muchas ocasiones no sabemos dónde deberíamos tirar ciertos objetos y por comodidad los dejamos fuera del contenedor, como si el basurero fuese a deshacerse de ellos correctamente. Pero nada más lejos de la realidad, seguramente los basureros ni lo toquen y si lo hacen acabará en un vertedero. Es importante ir al punto limpio de tu comunidad para deshacerte de los productos que no pertenecen a ninguno de los contenedores habituales. Allí hay funcionarios y carteles orientativos para que sepas exactamente dónde tirar tu basura.

Escribir o no escribir, esa es la cuestión

Ahora con la vuelta al cole, a la universidad o a la oficina se desperdicia mucho papel. Entre fotocopias, cuadernos, libros, post-its, agendas,… Da la sensación de que el papel es inagotable, pero lo cierto es que es un bien bastante escaso y que estamos talando más de lo que se planta. Este punto es para poner el acento en reutilizar el papel lo máximo posible, ya sea escribiendo por las dos caras de los folios o usando papel “en sucio” para hacer cálculos, anotaciones o la lista de la compra.

Conclusión

Esperamos que con este artículo y el anterior te des cuenta de que no hace falta gastar dinero para llevar una vida sostenible. Cada pequeña acción cuenta y por el mero hecho de aplicar uno de estos puntos en tu vida ya estarás haciendo algo bueno por el planeta.

Por experiencia sabemos que el camino hacia una vida sin residuos puede ser un poco frustrante y abrumadora. Por eso queremos recomendarte un artículo en el que te damos 5 tips para llevar un estilo de vida sostenible.

¿Cuál de estos puntos añadirás en tu rutina?

¿Y tú qué opinas?

A %d blogueros les gusta esto: