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Industria textil y slow fashion

¿Hablamos de moda sostenible?

¿Qué entendemos por moda sostenible? La moda sostenible (moda ecológica o slow fashion) nace con el propósito de reducir la contaminación que genera la industria textil y con la intención de que repensemos nuestro hábitos de compra. Apostar por prendas sostenibles es querer que la ropa te dure más años porque la calidad de los materiales es mejor; es querer que las personas que hayan participado en el proceso de producción hayan ganado un salario justo y tengan unas condiciones de trabajo éticas; y es querer dejar de comprar ropa cada temporada, creando así un armario cápsula.

Esta moda ecológica y consciente es necesaria porque la industria textil se ha ido acelerando en las últimas décadas, llegando a un punto donde la producción es tan insostenible que debemos replantearnos nuestros patrones de consumo.

Pero no queremos adelantarnos a los acontecimientos. A continuación explicaremos qué es el fast fashion, cuándo nace la moda sostenible, cuáles son los hábitos de consumo y adónde apunta el futuro del sector. Si nos sigues en Instagram ya sabrás que estuvimos hablando con The Circular Project, tanto de moda rápida como de moda sostenible. Gracias a su proyecto – que trataremos a continuación – hemos descubierto una rama del zero waste que desconocíamos y nos parece indispensable pararnos a hablar de este tema con vosotros.

Al final del artículo podrás encontrar marcas que trabajan de una manera sostenible y blogs que pueden orientarte en el mundo de la moda sostenible.

¿Qué es fast fashion?

El fast fashion es todo lo contrario a la moda ecológica. La moda rápida comienza en los años 70 – 80 y nace como respuesta al rápido desarrollo de tendencias. También por la demanda de la sociedad a poder adquirir prendas de pasarela a bajo precio. Con este tipo de moda instantánea se reduce el tiempo de producción para que llegue cuanto antes a las tiendas, siendo algunas marcas capaces de ofrecer colecciones nuevas cada 15 días.

Este tipo de producción también se asocia con el término de moda desechable. Esto es así porque las prendas se caracterizan por ser baratas; lo que implica que los materiales con las que están confeccionadas también lo son, y están diseñadas para durar unos meses o hasta que la tendencia cambie.

Las tiendas de ropa más famosas que trabajan bajo el concepto de fast fashion seguramente te suenen y tengas alguna prenda en el armario. Zara, H&M, Mango, Forever 21, Asos, Primark,…entre otras trabajan de esta manera. Estas firmas de moda han sido el foco de varias controversias por su poca ética laboral y los daños que causan al planeta con este tipo de prácticas. Siendo capaces de quemar hasta 12 toneladas de prendas al año si no se venden para conservar el valor y la exclusividad de la marca, con las consecuencias medioambientales y gasto de recursos naturales que esto supone.

Quizá recuerdes el derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh el 24 de abril del 2013. Esta tragedia podríamos decir que es consecuencia del fast fashion, por la externalización de procesos a países en vías de desarrollo que no tienen una ética laboral y social lo suficientemente avanzada. En este ejemplo, más de 1.000 personas murieron y otras miles quedaron heridas. El edificio que se derrumbó tenía 5 talleres de ropa para marcas europeas y norteamericanas. En este artículo puedes encontrar más información sobre el accidente y la situación de los trabajadores de textiles en Bangladesh.

¿Cuándo nace la moda sostenible?

La moda sostenible, también conocida como moda ética o slow fashion, curiosamente surge unos años antes del fast fashion de la mano de Rachel Carson con su libro “Silent Spring” publicado en 1962 y con el auge del movimiento DIY (Do It Yourself o hazlo tú mismo) a finales del siglo XX. Aunque a principios de los años 40 ya había diseñadores de moda que experimentaban con materiales reutilizados.

Justo en estos años comenzó a celebrarse el Día Mundial del Planeta, surgía el movimiento hippy y se empezaba a cuestionar la moralidad que se escondía tras la industria textil. La defensa del medioambiente y la semilla de una moda más ética y menos contaminante empezaron a germinar en estos años. Más tarde, Kate Fletcher sacó de nuevo la idea de moda sostenible cuando surgió el movimiento de comida lenta (slow food) en contraposición a la comida rápida (fast food), dirigiendo la atención a la necesidad de poner freno a la industria del fast fashion.

A día de hoy, la moda sostenible está echando raíces dentro del sector, siendo cada vez más habitual oír hablar de ella. La preocupación social de los consumidores y la toma de conciencia sobre la emergencia medioambiental en la que nos encontramos, está empezando a dar un giro a la base de la producción actual de grandes marcas que se ven obligadas a hacer un greenwashing de su ética empresarial.

El slow fashion nos trae los valores del pasado y anima a comprar prendas de mejor calidad que siguen unos procesos de confección más sostenibles. Nos da la oportunidad de olvidarnos de las tendencias y así poder crear un armario cápsula que nos dure años, poniendo el énfasis en la originalidad de las prendas.

Algunas de las características de la moda sostenible son:

  • Reducción del impacto sobre el planeta, la sociedad y los animales.
  • Materiales de mejor calidad y sostenibles.
  • Proceso de producción sostenible.
  • Condiciones de trabajo justas para los trabajadores.
  • Actúan e impulsan el crecimiento local.
  • Menor número de prendas por colección y tiempos más largos de producción o confección por encargo.

Apostar por la calidad de las prendas merece la pena aunque el precio sea más elevado que la ropa de marcas de fast fashion. Esperamos que llegue el día en que la sostenibilidad no sea la característica que diferencie a las marcas textiles, porque todas lo serán.

La moda sostenible en el siglo XXI

A día de hoy la ONU califica la industria del fast fashion de emergencia medioambiental. Algunas de las razones que dan son:

  • Utiliza mucha agua en sus procesos y esto produce un 20% de las aguas residuales a escala global. Para que nos hagamos una idea, se necesitan 10.000 litros de agua para producir 1 kg de algodón; esta cantidad de agua equivale a lo que bebería una persona en 10 años.
  • Es responsable del 10% de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
  • Gran cantidad de microfibras de plástico se desprenden en el lavado y van a parar a los océanos. Así como los tintes tóxicos que contaminan las vías fluviales y producen cáncer.

Tenemos un planeta increíble que debemos cuidar ante la crisis climática en la que nos encontramos. Una manera de frenar su avance y conseguir revertir en cierta medida el proceso es a través de una moda consciente. Hay que cambiar la industria textil y nuestra mentalidad a la hora de consumir.

Actualmente existen campañas como Ropa Limpia, #QuienHizoMiRopa y Detox. Y reivindicaciones como la Semana de la Revolución de la Moda (#TextilConDerechos), que se celebra cada año en el aniversario del colapso del Rana Plaza en Bangladesh, y que viene a criticar el consumo descontrolado de moda rápida. Podríamos decir que es parecido al Boicot del Plástico o al movimiento de Julio Sin Plástico. Esta Semana de la Revolución de la moda apuesta por un consumo consciente, pidiendo transparencia a las marcas para saber si han utilizado procesos éticos y dignos en la creación de las prendas.

Podemos encontrar por toda España exposiciones y charlas que nos introducen de lleno en este tipo de confección textil. Por ejemplo en Madrid, durante el día 1 y el 14 de Julio se celebra la edición de Madrid es Moda Sostenible organizada por The Circular Project, donde se exponen marcas nacionales e internacionales. En estos días también habrá ponencias en relación con la moda, si estás en Madrid te recomendamos que vayas.

¿Qué es The Circular Project?

The Circular Project forma parte de un todo donde la moda es casi la excusa para innovar hacia un nuevo modelo de sociedad. Es una empresa de moda sostenible en Madrid dedicada a difundir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el planeta. Su moda es orgánica, local y responsable hecha en España. Es un proyecto que trata de implicar a todos los actores: consumidores, empresas, administraciones y agentes sociales en la necesidad de mimar nuestro planeta. 

moda sostenible y ecológica

The Circular Project es un proyecto pionero en el mundo de la moda sostenible por su enfoque holístico a la hora de trabajar de forma integral la moda como parte de un todo social, ecológico y económico. Teniendo conexiones mundiales y que se enmarca dentro de la Economía del Bien Común y el Triple Balance. Siendo participe de grandes iniciativas nacionales e internacionales centradas en transformar las empresas y todos sus procesos hacia la sostenibilidad.

Este proyecto también es socio fundador de la Asociación de Moda Sostenible de Madrid (MSMAD), miembro de la junta directiva de la asociación de empresas por el Triple Balance (SANNAS), socio del Mercado Social de Madrid, Social Enterprise y colaborador regional de Slow Fashion World.

En su tienda puedes encontrar una gran variedad de marcas sostenibles como: Sylvia Calvo BCN, Armedangels, Anima by Nadia García, Titamina, Xiro – Atlantic Denim/Eco Jeans, Abissi by Valeria, Waterpuppet, Alolola y Marcelinus, entre otras.

En nuestra charla preguntamos si sería posible imaginar un futuro donde la moda sea compostable, es decir, que después de su vida útil se pueda enterrar y nutrir la tierra en su descomposición. Nos dijeron que esto es posible y que ya existe. Están saliendo al mercado marcas de prendas compostables, donde los botones están compuestos por huesos de fruta, madera o piedra, utilizando materiales ecológicos y tintes naturales.

¿Qué contestaron nuestros seguidores en Instagram?

Como todos los martes, hicimos un cuestionario en Instagram, pero esta vez era sobre moda y qué tenemos en el armario. Ya nos había picado el gusanillo y queríamos saber si realmente somos todos conscientes del problema que genera la industria textil.

Avisamos que los resultados no se pueden extrapolar al panorama español, ya que se trata de una muestra de 70 personas, todos seguidores de nuestro perfil y con conocimientos de zero waste. Aún así creemos que es interesante incluir los resultados en este artículo para dejar constancia de la opinión y hábitos que tenemos.

  • Un 58% de los encuestados dijeron que la última prenda que compraron fue por una necesidad, el 42% dijo que fue por capricho.
  • A la pregunta de ¿Tienes más de 50 prendas? un 80% contestó que sí.
  • En cuanto al calzado, un 71% tiene menos de 20 pares de zapatos.
  • Un 40% tiene ropa en el armario que no ha estrenado.
  • Un 93% de los participantes tienen ropa favorita que se pone todas las semanas.
  • Un 87% no conoce el valor económico de su armario.
  • Solo un 52% tienen alguna prenda sostenible/ecológica.
  • Un 83% no conoce más de 5 marcas sostenibles.
  • Por último, a la pregunta ¿Podrías vivir con solo 20 prendas y 5 pares de zapatos? un 80% contestó que sí. ¿Lo intentamos?

Marcas y blogs de slow fashion

Para terminar, nos gustaría dejar varias recomendaciones de marcas y blogs de moda sostenible. De esta manera esperamos que encuentres la inspiración para mirar con otros ojos a la industria textil. Si conoces otras marcas o blogs que consideres interesantes, por favor deja un comentario al final del artículo para que todos podamos aprender más.

Marcas:

Grändma madre e hija se dedican a la selección, reparación y customización de prendas vintage. Tienen desde kimonos vintage japoneses y turbantes, hasta zapatos vintage. De momento solo han confeccionado dos colecciones handmade de prendas exclusivas y únicas, con los restos del tejido de la industria textil. La primera colección «Movimiento» constaba de 8 blusas y 4 monos, ¡se vendió todo en un día! Su segunda colección «Bosque» saldrá a la luz en el 2019. A día de hoy no tienen página web, pero puedes ver y adquirir sus prendas a través de Instagram.

Suela Shoes es una marca madrileña que diseña y fabrica sus zapatos de manera local y con materiales sostenibles. Puedes ver todos sus diseños en su página web o en su tienda física ubicada en el barrio de Salamanca.

Counting Clouds confecciona sus prendas en España con tejidos naturales, apostando por el comercio local y sostenible. Sus diseños atemporales y sencillos hacen que sea una marca genial para comenzar con un armario cápsula.

Emes es el proyecto de María de Miguel, que tras años trabajando en un estudio de arquitectura decidió dar un paso dentro de la moda y el diseño textil. Dibuja durante horas, hace mil pruebas de color, elige las telas una a una y trabaja con pequeños talleres locales donde se cuidan al máximo todos los detalles.

Indi & Cold, otra marca española con sede en San Sebastián, ofrece prendas de calidad, con materiales nobles y a través de una producción transparente. Colaboran con la Fundación de Vicente Ferrer en la India, y con otras asociaciones a las que donan miles de euros anualmente, es su manera de contribuir a la construcción de un mundo mejor.

Blogs:

Greenytones es el perfil de Raquel, en el que comparte sus nociones de moda. Su intención es llevar un estilo de vida más sencillo y sostenible, creyendo firmemente que es posible otra forma de consumo, en la que la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente sean lo primero. En su blog cuenta cómo crear un armario cápsula y sus trucos para conseguir vivir cada temporada con menos de 40 prendas, ¡no tiene desperdicio!

Slow Fashion Next es una web de moda sostenible española, donde podrás encontrar formación práctica y de calidad, marcas, diseñadores, iniciativas y empresas que trabajan de manera sostenible.

So Good So Cute, blog de Sònia Flotats, ofrece un espacio dedicado a la moda ética y las tendencias sostenibles. Aquí podrás encontrar artículos de moda sostenible, cosmética natural, ecodiseño, slowfood y ¡mucho más!

Luxiders se define como una revista de lujo inteligente para mujeres y hombres conscientes. Sus artículos giran en torno a la moda sostenible, el diseño ecológico, la belleza natural y un estilo de vida saludable. Es una revista que está escrita en inglés, alemán y español, aspirando a promover el consumo responsable en todo el mundo desde una cultura del respeto.

Conclusión

Por último, solo nos queda recordarte que la ropa más sostenible que existe es la que ya tienes en el armario. Que intentes darle el mayor uso posible, y que le busques una segunda vida cuando se estropeen, ya sea como trapos, fundas de cojines o cintas de pelo. Animarte a que intercambies ropa con tus amigos, a que dones las prendas que no te gusten y que seas más consciente cada vez que vayas de compras.

¿Y tú qué opinas?

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