Oficina sin residuos

Oficina residuo cero ¿utopía o realidad?

Uno de los lugares donde más tiempo pasamos y donde más residuos plásticos se generan es en nuestro espacio de trabajo. Quizá la idea de una oficina sin residuos te parezca imposible, porque una gran parte de los residuos que se generan están fuera de nuestro control. Además compartimos el espacio con otras personas a las que a lo mejor “no generar residuos” les da igual. Pero como ya sabes, somos unos optimistas de la vida y creemos que una oficina residuo cero es posible.

La cantidad de objetos plásticos que hay en las oficinas es alucinante y, el plástico, no solo se encuentra en los materiales de papelería, sino que se puede hallar también en el mobiliario, pinturas y revestimientos. Por eso, en este artículo te daremos consejos, trucos y cosas que puedes hacer para que tu oficina pueda alcanzar este objetivo.

MATERIALES SIN PLÁSTICO Y REUTILIZABLES

Mira a tu alrededor, ¿qué ves? Bolígrafos, rotuladores, cintas adhesivas, gomas de borrar, portalápices, cuadernos, grapadoras, carpetas, archivadores, calculadoras, cartuchos de tinta, toners, chinchetas,…

El principal problema del material de oficina es que una gran mayoría está fabricado con plástico no reciclable. Otro problema es que el precio de estos materiales es muy barato y, por este motivo, nos da igual tener un millón de bolígrafos en el cajón, aún a sabiendas de que la gran mayoría estarán secos; porque apenas nos ha costado nada conseguirlos.

Por eso, nuestro primer consejo es que, antes de volvernos locos buscando materiales alternativos y más sostenibles, utilicemos todos esos bolis que tenemos en el cajón. Este paso previo también es importante para que te pongas en contacto con la persona encargada de hacer el pedido de material de oficina (si no eres tú), animándole a prevenir y reducir al máximo posible la compra de material de oficina fabricado con plástico.

Puedes ayudar a la persona encargada anotando el material imprescindible a medida que se vayan terminado todas las reservas. Después, a la hora de hacer el pedido, comprad exactamente lo que está apuntado. ¿Por qué decimos esto? Porque cuando se hace el pedido de material de oficina es fácil caer en ofertas y promociones. Así que habla con el encargado del material y explícale porqué es importante ajustarse a lo que está anotado y no caer en promociones de material que no vais a usar. Además, puedes pedir a la empresa del material de oficina que envíen el paquete con el mínimo embalaje posible.

Una vez tu oficina haya acabado con todo el material que tenía acumulado, puedes buscar marcas que ofrezcan alternativas sostenibles. Por ejemplo, hoy en día puedes encontrar bolígrafos fabricados con botellas, archivadores de cartón reciclado, lápices de papel, … En nuestra opinión, si tienes la opción de trabajar con un lápiz, será más sostenible y zero waste que escribir a diario con un boli no recargable. Por otro lado, puedes encontrar empresas que ofrecen cartuchos de impresora recargables, asegurándote así que los cartuchos se reutilizan y que no se están generando residuos no reciclables.

MOBILIARIO NO TÓXICO

Normalmente los empleados no solemos ser responsables del mobiliario de la oficina. Por este motivo no le solemos prestar atención. Aunque, mientras investigábamos para escribir este artículo, nos llamó la atención que la OMS reconoció que muchas personas están desarrollando alergias, afecciones respiratorias y otras dolencias por la presencia masiva de mobiliario y objetos de plástico en los puestos de trabajo. Estos síntomas también están en relación directa con los campos electromagnéticos que se generan en los edificios de oficinas.

Estos problemas de salud que nos están afectando en estas últimas décadas se deben principalmente al Síndrome del Edificio Enfermo. Este síndrome se asocia a espacios cerrados, donde existe una mala ventilación, revestidos normalmente con materiales sintéticos y donde el mobiliario es de plástico (entre otros factores). Como ya sabemos, el plástico dependiendo de su composición y de los añadidos posteriores puede emitir sustancias tóxicas que nuestro organismo absorbe al estar en contacto con él durante largos periodos de tiempo.

Por eso, como empleados, resulta imprescindible pedir a las empresas que inviertan en mobiliario de madera. Estos muebles deben llevar el sello FSC (Forest Stewardship Council), para asegurarnos que el material proviene de cultivos sostenibles. Este punto es importante tanto para prevenir el impacto ambiental como para proteger nuestra salud. Además el mobiliario de madera es más resistente y fácil de reparar que los muebles fabricados con plástico.

GESTIÓN DE RESIDUOS

Entramos en temas que nos afectan más en el día a día de la oficina, empezando con la gestión de residuos. Normalmente cada empleado suele tener una pequeña papelera individual, o hay una que se comparte entre varios compañeros. Una creencia bastante extendida (pero equivocada) es que la persona encargada de la limpieza de la oficina separará y tirará en el contenedor correspondiente cada residuo.

Visto lo visto, es necesario trazar un plan de reducción de residuos y reciclaje. Un primer paso sería quitar las papeleras individuales y, en su lugar, poner papeleras de reciclaje en una zona común para todos los trabajadores. Así también cada empleado será más consciente de los tipos de residuos que está generando. Dejando de tener al alcance de la mano una papelera es más fácil ver el tipo de basura que generamos.

Para que esto sea posible lo más seguro es que tengas que recurrir al departamento de Recursos Humanos para presentarles esta idea. Estamos seguros de que, con las políticas medioambientales que están adoptando casi todas las empresas, no se opondrán a la idea de añadir distintos contenedores para los distintos residuos que se generan en la oficina.

REUNIONES SIN RESIDUOS

Puede que este punto no se dé en todos los puestos de trabajo, pero no podíamos dejarlo pasar por alto. En muchas empresas las reuniones están a la orden del día, ya sea entre compañeros del mismo departamento, entre personas de departamentos distintos o con gente que no pertenece a la empresa. Por eso, dependiendo de la situación en la que nos encontremos podremos aplicar las siguientes ideas.

Tomar notas con una tablet o un portátil en vez de con papel y boli. Puede que esta parezca obvia, pero en muchas ocasiones por pereza la gente se lleva una pequeña libreta a las reuniones en las que termina garabateando o tomando una escueta nota. Y, aunque parezca una tontería, esta pequeña acción multiplicada por miles, da lugar a una generación de residuos fácilmente evitables.

Otra situación que podemos cambiar cuando nos reunamos es la de las botellas de agua de plástico individuales. En algunas reuniones y conferencias se siguen ofreciendo botellas desechables a cada participante. Muchas veces estas botellas apenas se tocan o no se termina por completo su contenido. Por eso, como opción más sostenible, se podrían poner a disposición de los participantes botellas de agua de cristal o jarras de agua del grifo, acompañado con vasos de cristal para que cada persona se sirva.

Por último, el merchandising que nos entregan en convenciones, reuniones, congresos,… Suele ser desechable, de plástico y nada útil. ¿De verdad nos van a dar otro bolígrafo publicitario que acabará en el cajón de los bolis que no pintan? Como empleado podemos dar ideas a nuestra empresa para dejar de regalar cosas de usar y tirar fabricadas con plástico. A la vez, podemos rechazar este tipo de regalos de otras empresas cuando asistimos a ferias.

COMIDAS Y DESCANSOS

Si estás intentando reducir tus residuos en el ámbito personal, seguramente donde más control tengas en el trabajo sea a la hora del almuerzo. Al final lo que picamos en los descansos, lo que compramos para comer o lo que llevamos preparado de casa es completamente nuestra elección. Pero siempre hay cosas que podemos proponer a nuestra empresa para reducir el impacto general.

Por ejemplo, puedes pedir que sustituyan las máquinas expendedoras por cestas de fruta fresca cada semana. Los envoltorios de los snacks que se venden es este tipo de máquinas no son reciclables. Además del poco valor nutricional que tienen ese tipo de alimentos.

Lo mismo puedes hacer con la máquina de café, que se podría sustituir por una cafetera (sin cápsulas). En este sentido también podrías animar a tus compañeros a llevar un termo con té/café para evitar generar residuos por cada café que consumen. O, si la cafetera y el termo no tienen mucho éxito entre los empleados, siempre se puede colocar una taza de loza o vaso de cristal en lugar del vasito desechable de la máquina de café.

Dependiendo de tu trabajo puede que no tengas ciertas facilidades para conservar la comida o para calentarla. Pero si crees que sería posible tener una nevera y un microondas para todo el equipo entonces pídeselo a Recursos Humanos. Esto ayudaría a reducir la cantidad de residuos, porque la gente llevaría más comida de casa y se evitaría comprar comida envasada.

COMPARTE TU EXPERIENCIA

Pasamos gran parte de nuestro día en el trabajo, rodeados de personas con las que tenemos más o menos afinidad, pero a la que terminamos conociendo un poquito. Al final nuestros compañeros de trabajo nos ven en los días buenos, en los días malos y en los días regulares. Son personas que conocen nuestros hábitos y que pueden reconocer el esfuerzo que hemos/estamos haciendo para reducir el consumo de plástico y la generación de residuos. Por eso, es posible que sean las personas de nuestro entorno más perceptivas a escuchar nuestra experiencia y estar abiertos al cambio.

No te estamos animando a «dar la chapa», pero si ves a gente interesada puedes aprovechar los momentos y sitios más informales, como la cafetería, la hora de comer, los tablones de anuncios,… para, por ejemplo, colgar alguna noticia sobre el medioambiente o compartir algunos números sobre la contaminación por plástico en mares y océanos. También puedes plantear el reto de que prescindan de los 5 objetos de plástico más contaminantes: bolsas, botellas, vasos de café, pajitas y cubiertos; proponiendo a su vez alternativas que estés utilizando tú.

A su vez, puedes recomendar a tus compañeros libros, documentales, artículos con acciones cotidianas que pueden hacer su vida más sostenible, cuentas de facebook o instagram especializadas en la reducción de residuos,… Realmente cualquier cosa que creas que puede motivarles y hacerles ver que no es tan complicado como parece.

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Otras 24 cosas gratis que harán tu vida más sostenible

Como comentamos en el artículo anterior de “24 cosas gratis que harán tu vida más sostenible” tenemos la firme creencia de que cada pequeña cosa que hacemos suma. Y es que hay tantas cosas que están mal en el planeta – el calentamiento global, el desperdicio de comida, el derroche innecesario de recursos, la gran generación de residuos no reciclables, la contaminación del medioambiente,… – que todo lo que podamos hacer marcará la diferencia y nos ayudará a llevar una vida sostenible.

Con este artículo no pretendemos que hagas todas las cosas gratis que proponemos, pero sí que cojas alguna idea que puedas implementar en tu día a día. Al final, lo que te vamos a enseñar forma parte de nuestra rutina, y es cuestión de estar concienciado y aplicarlo cuando sea el momento.

¿Pilas? No, gracias

Estamos seguros de que si miras a tu alrededor en este preciso momento tendrás por lo menos un producto que funciona con pilas cerca de ti. Productos como mandos a distancia, relojes, teclados y ratones inalámbricos, cepillos de dientes,… funcionan con pilas que tienen componentes altamente contaminantes y tóxicos para nuestra salud.
Muchas veces por desconocimiento o pereza se tiran las pilas al cubo de basura, por lo que acabarán en un vertedero. De esta manera los metales pesados que contienen se filtrarán al suelo, agua o a la atmósfera si se incinera la basura. En resumen, contaminarán todo lo que toquen.

Como solución a este problema te proponemos que no compres aparatos que funcionen con pilas y que optes por alternativas que solo necesiten energía eléctrica. Pero para todos aquellos objetos que ya tienes en casa te recomendamos que inviertas en pilas recargables, que pueden llegar a sustituir a unas 300 pilas desechables.

La arruga es bella

Planchar la ropa después de hacer la colada parece el acto más normal e inocente del mundo. Pero, ¿cómo te quedarías si te dijéramos que la plancha es uno de los electrodomésticos que más energía consume? Su gasto energético oscila entre los 1000W y los 3000W por hora.

Si eres de esas personas que no concibe salir a la calle con prendas arrugadas, seguramente ahora mismo te estés echando las manos a la cabeza. Pero según la organización que comenzó con el movimiento de no planchar la ropa, si no planchas es como plantar 7 árboles o, lo que es lo mismo, dejar de generar los gases de efecto invernadero equivalentes a siete coches. Parece que no planchar hará que tu vida sostenible sea más fácil, ¿no?

Planchar también es un acto social, desde pequeños nos han educado para no llevar prendas arrugadas, ya que da una imagen «descuidada y sucia”. Y seguramente, en algunas ocasiones (sobretodo en el ámbito profesional) llevar un traje bien planchado dará mejor impresión que uno arrugado. Por eso, si no estás del todo dispuesto a dejar de planchar, te recomendamos que solo planches las prendas que consideres imprescindibles y que dejes de planchar otras prendas como pijamas, ropa deportiva, ropa de andar por casa, pantalones y camisetas informales,…

¡La bandeja de entrada de tu email está contaminando!

Prometemos que no se nos ha ido la cabeza con este título. Pero primero intenta imaginar esto, ¿cuántos millones de usuarios utilizan internet a diario y tienen más de una cuenta de correo electrónico? Nosotros sin ir más lejos tenemos varias cuentas que normalmente reciben al día entre uno y tres mensajes publicitarios.

Hace no mucho nos enteramos de que cada mensaje que recibimos o enviamos tiene una huella ecológica y que incluso el almacenaje contamina. Por ejemplo, un solo email genera 10 gr de CO2 al año. Parece una cifra ridícula, pero multiplica esta cantidad por el número de emails que tienes en la bandeja de entrada y piensa en todos los años que llevan ahí guardados “por si acaso”. La polución digital existe y tenemos que ponerle freno si queremos una vida sostenible.

Además, muchos de los emails que recibimos son spam y nunca los abrimos porque no nos interesan. Así que, ¿porque seguir contribuyendo a esta contaminación “invisible”?
Nosotros hemos utilizado Cleanfox, una aplicación gratuita que elimina y cancela la suscripción de las newsletters, además de eliminar emails “inservibles”. Después de eliminar todo te dará los resultados de la cantidad de CO2 que has conseguido ahorrar y despejará tu bandeja de entrada de emails promocionales. ¡Fácil y gratis!

“Planta árboles” con cada búsqueda que hagas en internet

Relacionado con el punto anterior, ¿utilizarías un buscador de internet que planta un árbol por cada búsqueda que hicieses? Seguramente a estas alturas hayas oído hablar de Ecosia, y si no habías escuchado este nombre, ya era hora de que lo conocieses.

Para que te hagas una idea, Ecosia funciona igual que el buscador de Google, pero éste pertenece a Microsoft y, por ende, tiene cosas que nos chirrían un poquito, como la publicidad, la cesión de datos,…igualito que Google en este sentido. Muchos ecologistas critican este buscador por pertenecer a Bill Gates, y no les quitamos la razón, ya que su corporación ha causado grandes estragos en el medioambiente (al final lo que “no contamina» con Ecosia, lo contamina con otro de sus proyectos). Y es que este nuevo buscador se puede entender como Green Washing, pero aún así, “hacen” algo más que Google, ¿o no?

Cabe remarcar que no todos los beneficios de este buscador se destinan a plantar árboles, pero sí una gran mayoría de los ingresos se destinan a esto. Si quieres conocer en qué invierte el dinero este buscador te recomendamos este artículo (en inglés).

Tira de la cadena de forma sostenible

Un truco del almendruco que lleva años en uso es meter una botella de agua de 1 o 2 litros en la cisterna del retrete. ¿Para qué? Pues para gastar menos agua cada vez que tiremos de la cadena.

Aunque existen muchas cisternas con dos opciones de descarga, dependiendo de las necesidades que hayamos depositado, aún existen muchas otras que solo tienen un botón. Y es de estas últimas a las que hacemos referencia (aunque se puede utilizar en todo tipo de cisternas), ya que con solo pulsar el botón se vacía la cisterna entera que tiene una capacidad aproximada de 6 litros.

Para aplicar este truco solo tienes que desmontar la tapa de la cisterna e introducir una botella llena de agua en su interior. Con esto estaremos ahorrando la capacidad de la botella cada vez que vayamos al baño. Por ejemplo, si introducimos una botella de 1 litro en la cisterna de una familia de 3 o 4 personas, estaremos ahorrando un total de 5.500 litros al año de agua, además del ahorro de dinero que esto supone. ¡Vida sostenible con cero esfuerzo!

Reutiliza el agua

Seguimos en el baño, porque una acción tan cotidiana como abrir el grifo de la ducha y esperar un minuto hasta que se calienta, supone un gran derroche de agua potable que podría utilizarse para otras cosas.

Por favor, no olvidemos que el agua potable es un bien escaso y que somos unos privilegiados por poder abrir el grifo y tener agua limpia. Por eso queremos animarte a que pongas un cubo en la ducha para recoger el agua que sale al principio. Puedes utilizar este agua para regar, fregar, limpiar prendas a mano, rellenar botellas o tirar de la cadena.

Planes ecológicos

Algo que probamos hace poco fue ir a recoger basura con una asociación que defiende el medioambiente de nuestra localidad. Para nosotros fue una experiencia muy enriquecedora y después de estar un par de horas recogiendo basura nos sentimos más realizados y felices. Sin duda es un plan que pensamos incorporar a nuestra vida más a menudo.

Esta actividad la puedes hacer una vez a la semana, una vez al mes o una vez al año, pero sin duda marcará la diferencia y te hará ver la basura con otros ojos. Por nuestra experiencia es un plan que puedes hacer solo, acompañado o con toda la familia. Si esto es algo que te interesa puedes buscar si existe alguna organización en tu región que se dedique a hacer estas escapadas a la naturaleza. Lo único que necesitas son unos guantes, bolsas de basura (para poder recoger y seleccionar el tipo de residuo) y una gorra que te proteja del sol.

Dentro de poco publicaremos un artículo sobre la experiencia completa y la reflexión que sacamos nosotros de ello.

Resfriados sostenibles

Mientras el verano se despide de nosotros, ya empezamos a pensar en la que se nos viene encima. Y es que el invierno no son solo festejos navideños, comida y regalos, sino que también nos trae constipados, gripes y mocos en todas sus variedades. Seguro que las empresas de pañuelos desechables ya se están frotando las manos porque llega su época favorita del año. ¿Pero qué te parece si este año intentamos desechar menos pañuelos?

Si te estás preguntando cómo, estamos seguros que en el fondo de tu mente ya conoces la alternativa sostenible, y esta es utilizar pañuelos de tela. Quizá pienses que es un engorro ir con uno o varios pañuelos de tela en el bolsillo, pero a la larga marcará la diferencia. Y es tan fácil como remojarlos para quitarles la mayor cantidad de mocos y meterlos en la lavadora.

¿Pero por qué estamos proponiendo esto? Porque la gran mayoría de pañuelos desechables vienen empaquetados en plástico y esos pañuelos no son reciclables (¡no se deben tirar al contenedor azul!). Y aunque se degraden más rápido que otros residuos que acaban en los vertederos, al final es un recurso limitado que es fácilmente reemplazable por otro que se pueda reutilizar durante años y que encaja mejor con una vida sostenible.

Adopta los plátanos huérfanos

¿Alguna vez haciendo la compra has visto un plátano que está solito? Bueno, pues según algunos estudios de mercado, esos “plátanos huérfanos” terminan tirándose a la basura porque nadie los quiere. Quizá pienses que este consejo no es todo lo gratis que te gustaría, pero si vas a comprar fruta, ¿qué más da si son plátanos en rama o si están sueltos?

A diario se tiran miles de kilos de comida que está en buen estado por el mero hecho de que “nadie lo comprará”. Por eso nos gustaría que entre todos intentemos romper con este círculo vicioso y que nos cuestionemos cuando hagamos la compra el porqué no cogeríamos cierto producto, quizá nos demos cuenta de que el motivo es superficial y de poco peso en comparación con el impacto que tiene en el medioambiente. Si queremos una vida sostenible tenemos que cuestionarnos todo lo que creíamos que era «normal» hasta ahora.

Evita el aceite de palma

Relacionado con el punto anterior y algo que seguramente te suene por las noticias es evitar productos que contengan aceite de palma. Este ingrediente se puede encontrar en gran cantidad de artículos alimenticios y cosméticos porque su producción es muy barata, pero lo cierto es que tiene un coste muy alto para nuestra salud y el medioambiente.

El aceite de palma se utiliza más que la soja y se cultiva en países en vías de desarrollo, llegando a ser una de las principales fuentes de ingreso de esas zonas. Esto significa que tanto el entorno como la sociedad se ven afectadas, ya que se deforestan grandes superficies boscosas, desplazando la fauna a áreas más reducidas y poniendo en peligro a muchas especies. A su vez, la mano de obra es mucho más barata en estos países donde los derechos laborales apenas existen, siendo un cultivo muy rentable para las grandes corporaciones. ¿Crees que este ingrediente formaría parte de una vida sostenible?

Sin duda nos parece un tema que no debe pasar desapercibido en nuestro camino zero waste, por eso, si quieres saber exáctamente como el aceite de palma perjudica al planeta y a la sociedad te recomendamos que leas el artículo que publicó la OCU en el 2018.

No tires el pan duro

Y como nos encanta comer – no sé si ya te habías dado cuenta por los dos últimos puntos – queremos recalcar el desperdicio de comida con un alimento tan básico como el pan. Ya sea por costumbre o tradición, las familias españolas compran mucho pan. ¿Por qué decimos “compran” y no “consumen”? Porque en muchas ocasiones el pan se pone duro y se tira a la basura sin apenas haberlo probado.

Por eso, este apartado creemos que puede ser útil para muchas familias que estén en el camino a una vida sostenible. Reutilizar el pan duro del día anterior es súper fácil y existen varias opciones según tus gustos. Por ejemplo, puedes hacer pan rallado, tostadas para un buen desayuno, picatostes para purés o ensaladas, canapés, migas, gazpacho, sopa de ajo, torrijas,… deja salir a tu chef interior y experimenta con el pan duro. ¿Qué tienes que perder?

Planifica tus comidas

Prometemos no liarnos mucho en este punto, porque creemos que ya ha quedado clara la idea de que desperdiciar alimentos es algo que debemos frenar cuanto antes. Pero un truquito para empezar es planificar qué vas a comer durante la semana y así comprar exactamente lo que necesitas, ni más ni menos. Muchos alimentos frescos, como verduras y fruta, se estropean a una velocidad increíble. Lo mejor es comprar conscientemente, tomar unos minutos para pensar antes de ir al supermercado es más que suficiente. Además de esta manera podrás asegurarte de que estás comiendo de una manera equilibrada y adquiriendo todos los nutrientes que tu cuerpo necesita.

Otra opción, si no vas a comprar todas las semanas, es cocinar distintos platos y congelar porciones individuales. Así siempre tendrás comida casera lista para consumir y evitarás tirar tanta comida. A nosotros nos encanta esta opción cuando volvemos a casa cansados del día, evitando consumir platos precocinados o encargar comida a domicilio. Porque llevar una vida sostenible no es sinónimo de ser esclavo de la cocina.

Huerto casero

Algo que lleva un tiempo rondando por internet son los consejos para reutilizar los restos de verduras y frutas. Muchos de los desperdicios de verdura, si se ponen en agua “reviven”. Si te gusta la horticultura y quieres ver como crecen los alimentos que más tarde puedes consumir, te recomendamos que pongas en práctica este punto con ayuda de este artículo y vídeo.

Kit Zero Waste

Si te mueves en coche o llevas una mochila/bolso grande, intenta llevar siempre contigo un pequeño kit de productos zero waste. Para nosotros los indispensables que siempre nos acompañan son: una botella de agua, una bolsa de tela, un pequeño tarro de cristal, cubiertos y dos servilletas de tela. Realmente los cubiertos, servilletas y la bolsa de tela nos caben dentro del bote, por lo que no ocupa mucho espacio y nos sentimos preparados para casi cualquier ocasión.

Puedes personalizar el kit a tu gusto. Por ejemplo, si sueles comprar comida para llevar uno de tus indispensables será un tupper. Al final, echándole un poco de imaginación un producto puede tener varios usos, y esto nos lleva al siguiente punto para llevar una vida sostenible.

Un producto, miles de usos

Consumir de manera responsable es una de las bases de una vida zero waste. Por lo tanto, tener en mente para qué nos puede servir un objeto antes de tirarlo a la basura o comprarlo puede ser clave para facilitarte el proceso. Por eso queremos que apuestes por productos que sirvan para varias cosas.

Para que entiendas a lo que nos referimos piensa en un bote de cristal, de primeras puede que no se te ocurran más de dos cosas que hacer con él. Pero, por ejemplo, ese bote te puede servir para transportar bebidas, hacer la compra en un establecimiento a granel, congelar porciones individuales de comida, ir de picnic, llevar frutos secos, hacer yogurt casero, como cenicero cuando estés en la naturaleza,… De esta manera evitarás tener la casa llena de cosas y podrás llevarlo contigo por si acaso.

El consumismo no mejora tu día

¿A cuántas personas conoces que necesitan comprar algo cada vez que tienen un mal día? Quizá hasta tú te sientas identificado con esto, ya que se muestra en miles de películas y series como algo de lo más normal. Sin duda esta acción tiene más de placebo que ninguna otra, porque una camiseta nueva no te va a hacer sentir mejor.

Nosotros proponemos que en vez de comprar algo cada vez que tengas un mal día, vayas a dar un paseo, quedes con amigos o hagas deporte. Ya verás cómo estos planes te aportarán cosas más enriquecedoras al final del día que cualquier artículo que puedas comprar.

Desnuda a tus productos de higiene

Una de las zonas de casa donde más plástico se acumula es el cuarto de baño. Entre los botes de champú, acondicionador, gel, pasta de dientes, bastoncillos para las orejas, hilo dental, cremas hidratantes, cepillos de dientes, exfoliantes, desmaquillantes, jabón y limpiadoras juntamos más plástico del que nos podríamos imaginar.

Algo que puedes hacer para reducir el consumo de plástico es crear tus propios productos de higiene y cosmética. Pero si no tienes tiempo, existen varias tiendas ecológicas por toda España que ofrecen todos los básicos sin envase plástico.

“Frilor”

Se acerca esa época del año en la que no hace ni frío ni calor – frilor – y no sabemos si encender la calefacción o abrir todas las ventanas de par en par. Por eso, antes de que tengas esta sensación de frilor queremos pedirte que escuches a tu cuerpo. Quizá no necesitas encender la calefacción y lo único que tienes que hacer es ponerte unos calcetines y una sudadera. O a lo mejor solo tienes que quitarte el jersey en vez de encender el aire acondicionado.

El gasto energético de la calefacción/aire acondicionado es muy elevado y en la gran mayoría de ocasiones ni siquiera es necesario encenderla – no nos estamos refiriendo a Enero cuando está nevando -. Si vives en una comunidad en la que tenéis calefacción central pero opinas que no es necesario, simplemente apaga tus radiadores. Estarás ayudando a reducir el calentamiento global a la vez que ahorras dinero.

Agua de lluvia

Este apartado se parece un poco al del agua de la ducha. Si nuestra casa no dispone de railes que recolecten el agua de lluvia, sería interesante que intentáramos recoger el agua de lluvia para reutilizarla. Aunque en esta ocasión el agua de lluvia puede estar sucia, por lo que es mejor utilizarla para regar las plantas o tirar de la cadena.

Pasito a pasito

Muchas veces abusamos del uso de coches para recorrer distancias cortas. Por eso queremos proponerte que, si tienes que recorrer una distancia de menos de 30 minutos andando, no cojas el coche y vayas andando. Con esto no solo reducirás tu huella ecológica, sino que ahorrarás dinero en gasolina y mejorarás tu salud. ¿Lo harías?

Regalos ecológicos

Todavía quedan varios meses para Navidad, pero no está mal ir recordando que no hace falta comprar papel para envolver regalos, ya que un simple papel de periódico puede hacernos el apaño. Además podrás escribir sobre el papel algún mensaje divertido o una dedicatoria. Esta idea nos parece muy original y 100% parte de una vida sostenible.

También puedes optar por no envolver los regalos, aunque le quite el factor sorpresa. Pero personalmente, nosotros preferimos regalar experiencias antes que cosas materiales. Por ejemplo hacer algún deporte extremo o regalar un curso de cocina, pueden ser mejor que otro par de calcetines.

Dejemos de acumular cosas

El punto anterior está muy ligado con este. Las mejores cosas en la vida no son cosas, y lo sabes. Céntrate en las experiencias y en generar recuerdos con tus amigos y familia.

Puntos limpios

En muchas ocasiones no sabemos dónde deberíamos tirar ciertos objetos y por comodidad los dejamos fuera del contenedor, como si el basurero fuese a deshacerse de ellos correctamente. Pero nada más lejos de la realidad, seguramente los basureros ni lo toquen y si lo hacen acabará en un vertedero. Es importante ir al punto limpio de tu comunidad para deshacerte de los productos que no pertenecen a ninguno de los contenedores habituales. Allí hay funcionarios y carteles orientativos para que sepas exactamente dónde tirar tu basura.

Escribir o no escribir, esa es la cuestión

Ahora con la vuelta al cole, a la universidad o a la oficina se desperdicia mucho papel. Entre fotocopias, cuadernos, libros, post-its, agendas,… Da la sensación de que el papel es inagotable, pero lo cierto es que es un bien bastante escaso y que estamos talando más de lo que se planta. Este punto es para poner el acento en reutilizar el papel lo máximo posible, ya sea escribiendo por las dos caras de los folios o usando papel “en sucio” para hacer cálculos, anotaciones o la lista de la compra.

Conclusión

Esperamos que con este artículo y el anterior te des cuenta de que no hace falta gastar dinero para llevar una vida sostenible. Cada pequeña acción cuenta y por el mero hecho de aplicar uno de estos puntos en tu vida ya estarás haciendo algo bueno por el planeta.

Por experiencia sabemos que el camino hacia una vida sin residuos puede ser un poco frustrante y abrumadora. Por eso queremos recomendarte un artículo en el que te damos 5 tips para llevar un estilo de vida sostenible.

¿Cuál de estos puntos añadirás en tu rutina?

Vuelta al cole sostenible

Vuelta al cole zero waste

Con Septiembre a la vuelta de la esquina toca empezar a plantearse cómo vamos a afrontar este nuevo curso escolar para que sea lo más sostenible posible. Pero, ¿crees que una vuelta al cole zero waste es viable? Nosotros creemos que con la mentalidad adecuada se pueden encontrar soluciones y alternativas a situaciones que parecen imposibles. Y es que en los colegios se genera una gran cantidad de residuos que podrían reducirse con el compromiso de padres y maestros.

Como muchos ya sabemos, la vuelta al cole supone un gasto enorme para las familias porque pocas veces se pueden reutilizar los materiales o libros de años anteriores. Por eso queremos intentar darte algunos consejos para que la vuelta al cole no se te haga cuesta arriba y, además, ayudes al planeta reduciendo los residuos diarios.

Pero, no queremos quedarnos solo en la esfera escolar, ya que la vuelta a la oficina también puede ser zero waste si sabes cómo. Y es que, todo lo que implique rutinas puede ser fácilmente alterable con los tips y productos adecuados. Por lo que, si no tienes hijos, este artículo también te será útil para la vuelta al trabajo.

Primeros pasos para una vuelta al cole zero waste

Para a pensar y buscar todo el material escolar de años anteriores que siga en buen estado. No sería una buena vuelta al cole sostenible si no intentamos recolectar todo el material que tenemos en casa y que está en perfectas condiciones. Puedes implicar a todos los miembros de la familia y juntos probar si los bolis y rotus pintan, o si los lapiceros están afilados.

Otra opción más sostenible que comprar material nuevo es preguntar a amigos, vecinos u otros padres del colegio si os pueden prestar alguna cosa que os falte, o si tienen ropa que puedan heredar los peques de la casa. Esto es muy útil sobretodo si tus hijos van a un colegio donde es obligatorio el uso de uniforme.

Igualmente, estos últimos días de verano son ideales para preparar los estuches, mochilas y conseguir todos los libros de texto. También podéis preparar en familia una tabla orientativa con los menús o meriendas que vais a preparar en septiembre. Así os ahorrareis muchos quebraderos de cabeza.

Si a tus hijos no les hace mucha gracia la idea de utilizar un año más la misma mochila, botella reutilizable o estuche, puedes dejar que lo personalicen haciendo dibujos o con pins y pegatinas de sus series de dibujos favoritos. De esta manera también se irán mentalizando de que tienen que volver al colegio en pocos días, y así irán más motivados el primer día. La depresión postvacacional de los niños es tan real como la de los adultos, por lo que este tipo de actividades en familia les hará más fácil la vuelta al colegio.

Uniformes y ropa de segunda mano

Si no es obligatorio el uso de uniforme en el colegio, entonces tienes miles de opciones donde encontrar ropa de segunda mano y así ahorrar unos cuantos euros. Aunque las marcas de las prendas que se venden en algunas páginas de segunda mano no sean todo lo sostenibles que nos gustaría, ya solo por darle una segunda vida a esa ropa estarás haciendo que la vuelta al cole sea más sostenible. Además, podrás hacer lo mismo con la ropa que se le haya quedado pequeña a tus hijos y todavía esté en buen estado.

Reutilizar, intercambiar, vender o donar ropa es más común de lo que nos podemos imaginar. Incluso existen algunas páginas web en las que podrás encontrar uniformes escolares de distintas comunidades autónomas a muy buen precio. Nos parece una idea estupenda para todas aquellas familias en las que solo tienen un hijo y el uniforme está casi nuevo, pero se le ha quedado pequeño.

Material escolar

Existen asociaciones que organizan campañas para la vuelta al cole, donde se recogen y donan libros de texto y material escolar para ayudar a las familias que tienen menos recursos. Otra tendencia que está surgiendo entre los padres es hacer reuniones de intercambio donde cada familia lleva el material que ya no necesita y lo cambia. De esta manera se ayudan los unos a los otros y no se desperdician los recursos que todavía están intactos.

Si de verdad queremos una vuelta al cole zero waste debemos pensar en alternativas al forro plástico de los libros de texto. Muchas personas de la comunidad han dado ideas de forros reutilizables de tela; incluso algunos utilizan el papel de periódico y papel de regalo para cubrir los libros.

Pero, ¿es realmente necesario forrar los libros de texto? El movimiento #DesnudaLosLibros promueve no despilfarrar tanto plástico. Con ello intentan que los más pequeños de la casa aprendan a cuidar de los objetos que tienen. Los libros, si se tiene un poco de cuidado, no se deterioran tan rápidamente, siendo posible reutilizarlos varios años sin necesidad de protegerlos.

Por otro lado, como comentábamos al principio, es importante reutilizar todo el material de años anteriores. Ya sean mochilas, estuches, bolis, lapiceros, rotuladores, subrayadores, reglas,… Incluso cuadernos que todavía tengan hojas en blanco pueden servir para tomar notas en clase, hacer borradores de trabajos o utilizarlos para hacer listas y apuntar cosas que haya que hacer en los próximos días. También te recomendamos invertir en bolígrafos recargables y bolis de los que se pueden borrar para evitar utilizar correctores químicos como tipex.

La hora del recreo

Uno de los momentos favoritos del día es el recreo, ¿a quién no le gustaba salir a jugar con los compañeros de clase a mediodía? Es este momento en el que los niños sacan su merienda, aunque algo que nos alarma es el incremento de máquinas expendedoras en los colegios e institutos. Estas máquinas están plagadas de plástico, mires donde mires. Bollería industrial, bocadillos, latas de refrescos, tetrabriks de zumo, chocolatinas, gominolas,… nada sano y nada respetuoso con el medio ambiente.

Es por esto por lo que al principio te recomendamos que hicieses una lista con alimentos que pueden ser aptos para el recreo. Así no te pillará por sorpresa y no terminarás dándole un euro para que se compre algo de las máquinas. De esta forma también te estarás asegurando de que come sano y variado todos los días, y solo te llevará unos minutos la noche anterior. Además, con una buena planificación evitarás desperdiciar alimentos y comprarás exactamente lo que necesitas, ni más ni menos. Si quieres ver algunos consejos para preparar el desayuno del cole de los peques te recomendamos este artículo.

Hay muchas alternativas zero waste para que tus hijos lleven la comida al cole, desde envoltorios reutilizables de cera hasta botellas de acero inoxidable para llevar y conservar el zumo fresco hasta la hora del recreo. De esta manera estaréis reduciendo la cantidad de papel film y aluminio, así como tetrabriks (que no son 100% reciclables en España). Incluso, si los peques tienen que llevar la comida al cole, puedes meter en su mochila unos cubiertos reutilizables y una servilleta de tela.

Resultados de una vuelta al cole zero waste

¡Reutiliza todo lo que puedas! Los niños aprenden de lo que ven en casa y en el colegio, por eso introducir hábitos sostenibles y saludables en su vida hará que en el futuro tomen las decisiones correctas y sabrán valorar las cosas que tienen. Con estas acciones tus hijos aprenderán el valor de la sostenibilidad y la importancia de respetar el planeta en el que vivimos.

Si quieres aprender otras cosas gratis que puedes hacer en tu día a día para que tu vida sea más sostenible te recomendamos este artículo: 24 Cosas gratis que harán tu vida más sostenible.

Te recomendamos estas webs de compra/venta para la vuelta al cole:

Industria textil y slow fashion

¿Hablamos de moda sostenible?

¿Qué entendemos por moda sostenible? La moda sostenible (moda ecológica o slow fashion) nace con el propósito de reducir la contaminación que genera la industria textil y con la intención de que repensemos nuestro hábitos de compra. Apostar por prendas sostenibles es querer que la ropa te dure más años porque la calidad de los materiales es mejor; es querer que las personas que hayan participado en el proceso de producción hayan ganado un salario justo y tengan unas condiciones de trabajo éticas; y es querer dejar de comprar ropa cada temporada, creando así un armario cápsula.

Esta moda ecológica y consciente es necesaria porque la industria textil se ha ido acelerando en las últimas décadas, llegando a un punto donde la producción es tan insostenible que debemos replantearnos nuestros patrones de consumo.

Pero no queremos adelantarnos a los acontecimientos. A continuación explicaremos qué es el fast fashion, cuándo nace la moda sostenible, cuáles son los hábitos de consumo y adónde apunta el futuro del sector. Si nos sigues en Instagram ya sabrás que estuvimos hablando con The Circular Project, tanto de moda rápida como de moda sostenible. Gracias a su proyecto – que trataremos a continuación – hemos descubierto una rama del zero waste que desconocíamos y nos parece indispensable pararnos a hablar de este tema con vosotros.

Al final del artículo podrás encontrar marcas que trabajan de una manera sostenible y blogs que pueden orientarte en el mundo de la moda sostenible.

¿Qué es fast fashion?

El fast fashion es todo lo contrario a la moda ecológica. La moda rápida comienza en los años 70 – 80 y nace como respuesta al rápido desarrollo de tendencias. También por la demanda de la sociedad a poder adquirir prendas de pasarela a bajo precio. Con este tipo de moda instantánea se reduce el tiempo de producción para que llegue cuanto antes a las tiendas, siendo algunas marcas capaces de ofrecer colecciones nuevas cada 15 días.

Este tipo de producción también se asocia con el término de moda desechable. Esto es así porque las prendas se caracterizan por ser baratas; lo que implica que los materiales con las que están confeccionadas también lo son, y están diseñadas para durar unos meses o hasta que la tendencia cambie.

Las tiendas de ropa más famosas que trabajan bajo el concepto de fast fashion seguramente te suenen y tengas alguna prenda en el armario. Zara, H&M, Mango, Forever 21, Asos, Primark,…entre otras trabajan de esta manera. Estas firmas de moda han sido el foco de varias controversias por su poca ética laboral y los daños que causan al planeta con este tipo de prácticas. Siendo capaces de quemar hasta 12 toneladas de prendas al año si no se venden para conservar el valor y la exclusividad de la marca, con las consecuencias medioambientales y gasto de recursos naturales que esto supone.

Quizá recuerdes el derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh el 24 de abril del 2013. Esta tragedia podríamos decir que es consecuencia del fast fashion, por la externalización de procesos a países en vías de desarrollo que no tienen una ética laboral y social lo suficientemente avanzada. En este ejemplo, más de 1.000 personas murieron y otras miles quedaron heridas. El edificio que se derrumbó tenía 5 talleres de ropa para marcas europeas y norteamericanas. En este artículo puedes encontrar más información sobre el accidente y la situación de los trabajadores de textiles en Bangladesh.

¿Cuándo nace la moda sostenible?

La moda sostenible, también conocida como moda ética o slow fashion, curiosamente surge unos años antes del fast fashion de la mano de Rachel Carson con su libro “Silent Spring” publicado en 1962 y con el auge del movimiento DIY (Do It Yourself o hazlo tú mismo) a finales del siglo XX. Aunque a principios de los años 40 ya había diseñadores de moda que experimentaban con materiales reutilizados.

Justo en estos años comenzó a celebrarse el Día Mundial del Planeta, surgía el movimiento hippy y se empezaba a cuestionar la moralidad que se escondía tras la industria textil. La defensa del medioambiente y la semilla de una moda más ética y menos contaminante empezaron a germinar en estos años. Más tarde, Kate Fletcher sacó de nuevo la idea de moda sostenible cuando surgió el movimiento de comida lenta (slow food) en contraposición a la comida rápida (fast food), dirigiendo la atención a la necesidad de poner freno a la industria del fast fashion.

A día de hoy, la moda sostenible está echando raíces dentro del sector, siendo cada vez más habitual oír hablar de ella. La preocupación social de los consumidores y la toma de conciencia sobre la emergencia medioambiental en la que nos encontramos, está empezando a dar un giro a la base de la producción actual de grandes marcas que se ven obligadas a hacer un greenwashing de su ética empresarial.

El slow fashion nos trae los valores del pasado y anima a comprar prendas de mejor calidad que siguen unos procesos de confección más sostenibles. Nos da la oportunidad de olvidarnos de las tendencias y así poder crear un armario cápsula que nos dure años, poniendo el énfasis en la originalidad de las prendas.

Algunas de las características de la moda sostenible son:

  • Reducción del impacto sobre el planeta, la sociedad y los animales.
  • Materiales de mejor calidad y sostenibles.
  • Proceso de producción sostenible.
  • Condiciones de trabajo justas para los trabajadores.
  • Actúan e impulsan el crecimiento local.
  • Menor número de prendas por colección y tiempos más largos de producción o confección por encargo.

Apostar por la calidad de las prendas merece la pena aunque el precio sea más elevado que la ropa de marcas de fast fashion. Esperamos que llegue el día en que la sostenibilidad no sea la característica que diferencie a las marcas textiles, porque todas lo serán.

La moda sostenible en el siglo XXI

A día de hoy la ONU califica la industria del fast fashion de emergencia medioambiental. Algunas de las razones que dan son:

  • Utiliza mucha agua en sus procesos y esto produce un 20% de las aguas residuales a escala global. Para que nos hagamos una idea, se necesitan 10.000 litros de agua para producir 1 kg de algodón; esta cantidad de agua equivale a lo que bebería una persona en 10 años.
  • Es responsable del 10% de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
  • Gran cantidad de microfibras de plástico se desprenden en el lavado y van a parar a los océanos. Así como los tintes tóxicos que contaminan las vías fluviales y producen cáncer.

Tenemos un planeta increíble que debemos cuidar ante la crisis climática en la que nos encontramos. Una manera de frenar su avance y conseguir revertir en cierta medida el proceso es a través de una moda consciente. Hay que cambiar la industria textil y nuestra mentalidad a la hora de consumir.

Actualmente existen campañas como Ropa Limpia, #QuienHizoMiRopa y Detox. Y reivindicaciones como la Semana de la Revolución de la Moda (#TextilConDerechos), que se celebra cada año en el aniversario del colapso del Rana Plaza en Bangladesh, y que viene a criticar el consumo descontrolado de moda rápida. Podríamos decir que es parecido al Boicot del Plástico o al movimiento de Julio Sin Plástico. Esta Semana de la Revolución de la moda apuesta por un consumo consciente, pidiendo transparencia a las marcas para saber si han utilizado procesos éticos y dignos en la creación de las prendas.

Podemos encontrar por toda España exposiciones y charlas que nos introducen de lleno en este tipo de confección textil. Por ejemplo en Madrid, durante el día 1 y el 14 de Julio se celebra la edición de Madrid es Moda Sostenible organizada por The Circular Project, donde se exponen marcas nacionales e internacionales. En estos días también habrá ponencias en relación con la moda, si estás en Madrid te recomendamos que vayas.

¿Qué es The Circular Project?

The Circular Project forma parte de un todo donde la moda es casi la excusa para innovar hacia un nuevo modelo de sociedad. Es una empresa de moda sostenible en Madrid dedicada a difundir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el planeta. Su moda es orgánica, local y responsable hecha en España. Es un proyecto que trata de implicar a todos los actores: consumidores, empresas, administraciones y agentes sociales en la necesidad de mimar nuestro planeta. 

moda sostenible y ecológica

The Circular Project es un proyecto pionero en el mundo de la moda sostenible por su enfoque holístico a la hora de trabajar de forma integral la moda como parte de un todo social, ecológico y económico. Teniendo conexiones mundiales y que se enmarca dentro de la Economía del Bien Común y el Triple Balance. Siendo participe de grandes iniciativas nacionales e internacionales centradas en transformar las empresas y todos sus procesos hacia la sostenibilidad.

Este proyecto también es socio fundador de la Asociación de Moda Sostenible de Madrid (MSMAD), miembro de la junta directiva de la asociación de empresas por el Triple Balance (SANNAS), socio del Mercado Social de Madrid, Social Enterprise y colaborador regional de Slow Fashion World.

En su tienda puedes encontrar una gran variedad de marcas sostenibles como: Sylvia Calvo BCN, Armedangels, Anima by Nadia García, Titamina, Xiro – Atlantic Denim/Eco Jeans, Abissi by Valeria, Waterpuppet, Alolola y Marcelinus, entre otras.

En nuestra charla preguntamos si sería posible imaginar un futuro donde la moda sea compostable, es decir, que después de su vida útil se pueda enterrar y nutrir la tierra en su descomposición. Nos dijeron que esto es posible y que ya existe. Están saliendo al mercado marcas de prendas compostables, donde los botones están compuestos por huesos de fruta, madera o piedra, utilizando materiales ecológicos y tintes naturales.

¿Qué contestaron nuestros seguidores en Instagram?

Como todos los martes, hicimos un cuestionario en Instagram, pero esta vez era sobre moda y qué tenemos en el armario. Ya nos había picado el gusanillo y queríamos saber si realmente somos todos conscientes del problema que genera la industria textil.

Avisamos que los resultados no se pueden extrapolar al panorama español, ya que se trata de una muestra de 70 personas, todos seguidores de nuestro perfil y con conocimientos de zero waste. Aún así creemos que es interesante incluir los resultados en este artículo para dejar constancia de la opinión y hábitos que tenemos.

  • Un 58% de los encuestados dijeron que la última prenda que compraron fue por una necesidad, el 42% dijo que fue por capricho.
  • A la pregunta de ¿Tienes más de 50 prendas? un 80% contestó que sí.
  • En cuanto al calzado, un 71% tiene menos de 20 pares de zapatos.
  • Un 40% tiene ropa en el armario que no ha estrenado.
  • Un 93% de los participantes tienen ropa favorita que se pone todas las semanas.
  • Un 87% no conoce el valor económico de su armario.
  • Solo un 52% tienen alguna prenda sostenible/ecológica.
  • Un 83% no conoce más de 5 marcas sostenibles.
  • Por último, a la pregunta ¿Podrías vivir con solo 20 prendas y 5 pares de zapatos? un 80% contestó que sí. ¿Lo intentamos?

Marcas y blogs de slow fashion

Para terminar, nos gustaría dejar varias recomendaciones de marcas y blogs de moda sostenible. De esta manera esperamos que encuentres la inspiración para mirar con otros ojos a la industria textil. Si conoces otras marcas o blogs que consideres interesantes, por favor deja un comentario al final del artículo para que todos podamos aprender más.

Marcas:

Grändma madre e hija se dedican a la selección, reparación y customización de prendas vintage. Tienen desde kimonos vintage japoneses y turbantes, hasta zapatos vintage. De momento solo han confeccionado dos colecciones handmade de prendas exclusivas y únicas, con los restos del tejido de la industria textil. La primera colección «Movimiento» constaba de 8 blusas y 4 monos, ¡se vendió todo en un día! Su segunda colección «Bosque» saldrá a la luz en el 2019. A día de hoy no tienen página web, pero puedes ver y adquirir sus prendas a través de Instagram.

Suela Shoes es una marca madrileña que diseña y fabrica sus zapatos de manera local y con materiales sostenibles. Puedes ver todos sus diseños en su página web o en su tienda física ubicada en el barrio de Salamanca.

Counting Clouds confecciona sus prendas en España con tejidos naturales, apostando por el comercio local y sostenible. Sus diseños atemporales y sencillos hacen que sea una marca genial para comenzar con un armario cápsula.

Emes es el proyecto de María de Miguel, que tras años trabajando en un estudio de arquitectura decidió dar un paso dentro de la moda y el diseño textil. Dibuja durante horas, hace mil pruebas de color, elige las telas una a una y trabaja con pequeños talleres locales donde se cuidan al máximo todos los detalles.

Indi & Cold, otra marca española con sede en San Sebastián, ofrece prendas de calidad, con materiales nobles y a través de una producción transparente. Colaboran con la Fundación de Vicente Ferrer en la India, y con otras asociaciones a las que donan miles de euros anualmente, es su manera de contribuir a la construcción de un mundo mejor.

Blogs:

Greenytones es el perfil de Raquel, en el que comparte sus nociones de moda. Su intención es llevar un estilo de vida más sencillo y sostenible, creyendo firmemente que es posible otra forma de consumo, en la que la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente sean lo primero. En su blog cuenta cómo crear un armario cápsula y sus trucos para conseguir vivir cada temporada con menos de 40 prendas, ¡no tiene desperdicio!

Slow Fashion Next es una web de moda sostenible española, donde podrás encontrar formación práctica y de calidad, marcas, diseñadores, iniciativas y empresas que trabajan de manera sostenible.

So Good So Cute, blog de Sònia Flotats, ofrece un espacio dedicado a la moda ética y las tendencias sostenibles. Aquí podrás encontrar artículos de moda sostenible, cosmética natural, ecodiseño, slowfood y ¡mucho más!

Luxiders se define como una revista de lujo inteligente para mujeres y hombres conscientes. Sus artículos giran en torno a la moda sostenible, el diseño ecológico, la belleza natural y un estilo de vida saludable. Es una revista que está escrita en inglés, alemán y español, aspirando a promover el consumo responsable en todo el mundo desde una cultura del respeto.

Conclusión

Por último, solo nos queda recordarte que la ropa más sostenible que existe es la que ya tienes en el armario. Que intentes darle el mayor uso posible, y que le busques una segunda vida cuando se estropeen, ya sea como trapos, fundas de cojines o cintas de pelo. Animarte a que intercambies ropa con tus amigos, a que dones las prendas que no te gusten y que seas más consciente cada vez que vayas de compras.

Julio sin plásticos

Julio Sin Plástico 2019 ¿te atreves a dejarlos?

Hace 8 años en Australia surgió el desafío de Julio Sin Plástico (Plastic free July), y a día de hoy es un movimiento global que pretende reducir la contaminación por residuos plásticos y aumentar la concienciación del uso del plástico en productos de usar y tirar. La idea principal de este reto es rechazar todo el plástico de un solo uso durante un mes completo. Seguramente Julio Sin Plástico te recuerde a la semana del boicot al plástico que se llevó a cabo en junio del 2019. Sin embargo, Julio Sin Plástico del 2019 ya cuenta con más de 120 millones de participantes alrededor del mundo.

Puedes hacer el reto de vivir sin plástico durante un día, una semana, un mes, un año o toda la vida. Opinamos que si consigues incorporar ciertos hábitos durante este mes, serás capaz de continuar con ellos después de que Julio Sin Plástico termine. Puedes estar pensando que con reciclar los plásticos durante este mes sería suficiente, pero lo cierto es que muchos de estos plástico de un solo uso no son reciclables y lo que realmente ayuda al planeta es no generar ni producir este tipo de residuos.

Este mes las empresas también pueden sumarse al movimiento, ya que la mayor generación de plásticos de un solo uso se crea en los almacenes y en el transporte de los productos. Nosotros ya nos hemos registrado en la web de Plastic Free July, tanto de manera particular como tienda online, ¡es grautito y tú también puedes hacerlo!

Quizá no consigas comprar todo el mes sin plástico, pero sin duda es un mes genial para tomar conciencia, pararse a pensar y buscar soluciones. No se trata de dejar de utilizar los utensilios de plástico que ya tenemos en casa, sino de evitar consumir nuevos plásticos. Podemos marcarnos un objetivo realista que concuerde con nuestro estilo de vida, de esta forma será más fácil mantenerlo durante todo el mes y nos motivará para dar el siguiente paso sin plástico en los meses posteriores.

“Piensa en esto: ¿por qué fabricar algo que vamos a utilizar durante unos minutos con un material que está básicamente diseñado para durar para siempre, y que vas a tirar a la basura? ¿Cuál es la lógica en eso?”

– Jeb Berrier

Consejos para Julio Sin Plástico 2019

1. Ser consciente del plástico que estás generando cada mes.

De esta manera podrás pensar en alternativas sin plástico para el mes de Julio, y con suerte, para el resto de tu vida. Hay plásticos en cada habitación de tu casa, por ejemplo en el baño, si se te acaba la pasta de dientes o la crema hidratante, puedes intentar hacer tus propios productos de higiene o limpieza para evitar comprar más botes de plástico.

2. Ten los utensilios necesarios para cada actividad.

Prepara todo lo que puedes necesitar para cuando vas a la compra (bolsas de tela, botes de cristal, bolsas de malla, envoltorios de cera,…) o para cuando comes fuera de casa (botella reutilizable, cubiertos de madera, …). Si te estás planteando llevar a cabo el reto de Julio Sin Plástico, seguramente sigas blogs, perfiles en las redes sociales y conozcas libros que te pueden ayudar y dar nuevas ideas para reutilizar objetos que tienes en casa.

Durante este mes los tuppers, tarros de cristal y bolsas de tela serán tus aliados número 1. También te vendrá bien tener un tupper a mano cuando salgas a comer fuera y te pregunten si te quieres llevar a casa lo que ha sobrado, ese es el momento ideal para sacar tu tupper. Últimamente, en algunos establecimientos más concienciados con los residuos plásticos lo ponen en cajitas de cartón, pero lo normal es que lo metan en una caja de plástico. Más vale prevenir que curar.

3. ¿Vamos al supermercado?

Si tienes mercados o tiendas a granel cerca de casa plantéate si sería posible comprar todo lo que necesitas en esos establecimientos. Normalmente es más sencillo comprar sin plástico en los puestos del mercado o en tiendas a granel que en un supermercado convencional. Además, cuanta más comida fresca consumas, mejor te sentirás físicamente y te animarás a cocinar más.

4. No, no, no.

Que no te de vergüenza decir que no, “no quiero pajita en mi bebida”, “no quiero una bolsa de plástico, … Y si de paso explicas porqué no quieres algo de plástico, seguramente inspires a alguien a hacer lo mismo que tú.

5. Alza la voz.

Muchos vemos productos o cosas envueltas en plástico innecesariamente. Pon una reclamación a la empresa o envía tu queja/solución por email. Si no empezamos a decir lo que está mal directamente a los empresarios, muchas cosas no cambiarán.

6. Tu voto como consumidor.

Hilando con el punto anterior piensa que, como consumidor, cada vez que compras estás apoyando ciertas prácticas. Por lo que, si te paras a recapacitar antes de comprar, seguramente pongas tu dinero en empresas que estén comprometidas con el medio ambiente.

7. Comparte tu experiencia.

Las redes sociales hoy en día son el altavoz de las comunidades, por eso te animamos a compartir cómo vas con el reto de Julio Sin Plástico en tu perfil, quizá gente que no lo conocía se una al reto o, por lo menos, removerás algunas conciencias.

Pasos para tener éxito en Julio Sin Plástico

Puedes centrarte en los 4 principales productos plásticos de un solo uso: pajitas, bolsas de plástico, botellas de agua y vasos. El uso de pajitas creemos que es un mero capricho del que se puede prescindir para el resto de nuestra vida.

Si los 4 principales plásticos de usar y tirar los tienes bajo control, puedes ir sustituyendo (cuando se acaben) aquellos productos que utilices a diario y contengan plástico, como por ejemplo el champú, gel, pasta de dientes, cuchillas de afeitar,… Puedes apostar por productos de higiene sólidos o, directamente, experimentar y hacerlos en casa.

Hay que tener una mentalidad positiva aunque sea un gran desafío cambiar algunos hábitos. Si algún día fallas en el reto o no ha sido posible cumplir con los objetivos que te habías marcado, no desistas porque la solución al problema medioambiental está en nuestras manos.

“Cada pieza de plástico que hay en el océano ha estado antes en las manos de alguien y en esas mismas manos está la solución”.

– Rebecca Prince-Ruiz

Por último, queremos recomendarte este documental: Adictos al plástico

Cuéntanos en comentarios si este Julio Sin Plásticos te atreverás a dejarlos.

vacaciones sostenibles

Turismo Sostenible: Consejos para alcanzarlo

Llega la época del año por excelencia, el periodo de vacaciones. Los últimos años se ha incrementado el número de viajes que se realizan, promovido sobretodo por las imágenes que se muestran en redes sociales y medios de comunicación convencionales. Este año podríamos intentar apostar por el turismo sostenible, en el que prime la naturaleza y la cultura local, sobre el turismo de masas. ¿Te apuntas al ecoturismo?

Es normal que todos nos queramos ir de vacaciones, explorar sitios remotos, ver cosas curiosas que contar a nuestros amigos y familia, pero es importante que lo hagamos con un poquito de responsabilidad. ¿Por qué decimos un poquito? Porque sabemos que viajar, salir de nuestra rutina y tener que adaptarnos a lo que nos pilla a mano en el momento, puede hacer que nuestro objetivo de no generar residuos se caiga por la borda. El simple hecho de salir de casa y no tener a mano nuestros utensilios zero waste, ya puede hacer que tengamos que optar por productos de usar y tirar. Por eso un poquito de responsabilidad y consciencia de nuestros actos siempre viene bien cuando queremos practicar el turismo sostenible.

En este artículo queremos dejarte algunos consejos que pueden hacer que tus vacaciones sean más ecológicas. Con estos tips no pretendemos que sean las vacaciones sostenibles perfectas, pero sí que pueden reducir el impacto medioambiental de estos meses llenos de ocio y diversión.

Organízate

Planificar las vacaciones de antemano puede ayudarte a reducir de manera considerable el impacto de éstas. Puedes pensar como vas a llegar, qué actividades te gustaría hacer en el destino, qué cosas son típicas allí,… En esta primera fase es importante que pensemos en el impacto medioambiental, social y económico que van a tener nuestras vacaciones, para intentar reducirlo al máximo.

Este tipo de turismo sostenible y consciente también es conocido como turismo lento, viene del concepto de comida rápida, y lo que pretende transmitir es que las vacaciones debemos disfrutarlas, ser conscientes de donde estamos, lo que estamos haciendo, de la gente que vive ahí, las costumbres y tradiciones. El turismo lento es estar en el presente durante todo el viaje.

Planear bien los días que estás allí e invertir unos minutos de cada mañana en rellenar tu botella reutilizable, preparar un snack o descargarte el recorrido de ese día en el móvil, te ayudará a reducir tus residuos y evitará que compres agua embotellada, aperitivos envueltos en plástico o mapas.

Formato digital

Hoy en día tenemos la opción de tener todo en el móvil, desde los billetes de viaje, hasta los números de reserva, guías, mapas, listas de restaurantes, museos, … Si te organizas bien y con suficiente tiempo podrás tener todos los documentos de viaje al alcance de tu mano.

Además podrás mirar el horario del transporte público, las opiniones de otros viajeros sobre un local, reservar entradas para ese mismo día y hacer preguntas de cualquier tipo mientras te mueves por la ciudad.

Menos equipaje

Viajar con menos equipaje es un gustazo, piénsalo ¿realmente necesitas un look para cada día? Si tu viaje es de una semana puedes llevarlo todo en una mochila siguiendo la regla del tres: 3 camisetas y 3 pantalones. Así te dará tiempo a lavar y secar mientras disfrutas de tus vacaciones.

Además, si metes menos ropa en tu maleta, tendrás espacio para llevar tus productos reutilizables como: botellas, bolsas de tela, cubiertos, compresas de tela/copa menstrual, … Aunque estemos de vacaciones hay cosas que vamos a necesitar, ¡que no se te olviden!

Algo que hacemos nosotros es llevar ropa que está vieja o que sabemos que no vamos a utilizar más. Por ejemplo, ese bañador que está un poco pasado o esa ropa interior que lleva más años contigo que tu novio, puedes usarla durante el viaje y antes de volver a casa tirarla. Así te ahorrarás ir cargando de vuelta con tanto equipaje.

Alojamientos eco

Siempre recomendamos apostar por alojamientos que tengan una política ambiental establecida y lo más acorde posible con los principios del zero waste y el turismo sostenible. Ir de camping, a casas rurales o apartamentos locales, suele reducir considerablemente el impacto de nuestras vacaciones. Debemos pensar bien dónde estamos dejando nuestro dinero y qué tipo de acciones estamos fomentando.

Aún así, si no podemos evitar ir a un hotel, podemos aplicar ciertos trucos para evitar que nuestra estancia sea tan contaminante, como por ejemplo: reutilizar las toallas del baño varios días, no pedir que nos cambien las sábanas o utilizar nuestros propios productos de higiene en vez de los que ofrece de manera gratuita el hotel. También puedes hacer un consumo responsable de la energía y del agua del hotel, lo más sostenible en estos casos es no dejar el aire acondicionado o las luces encendidas.

En la web de Biosphere Tourism podemos encontrar una lista de alojamientos que cumplen con las directrices de sostenibilidad. Para que estos hoteles consigan la certificación deben demostrar que contribuyen a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y el Acuerdo de París contra el cambio climático, que se pueden encontrar en la Carta Mundial del Turismo Sostenible +20.

Transporte

La forma más ecológica de moverse, cuando queremos hacer turismo sostenible, y la que menos energía consume es el tren; aunque esta opción depende mucho de a donde vayamos. Una vez en el destino, ir andando o alquilar una bicicleta para recorrer la zona reduce nuestra huella ecológica a cero. También puedes utilizar los medios de transporte locales como tranvías y metros. Si optas por alquilar un coche en el destino, lo mejor es decantarse por uno eléctrico ¡reducirá tu huella ecológica hasta un 40% en comparación con un coche convencional!

Otra opción, un poco menos sostenible, es ir en coche. Si eliges este método y te sobran asientos en el coche, puedes optar por aplicaciones como Blablacar para alquilar esas plazas libres. De esta forma, además de ayudar a alguien que va a la misma ciudad que tú, ahorrarás dinero y las emisiones de CO2 serán inferiores que si cada uno fuese en su propio vehículo.

Por último, la alternativa menos ecológica es el avión, ya que consume entre 7 y 10 veces más energía que el tren; aunque entendemos que a ciertos destinos no se puede llegar si no es en avión. Aún así, algunas compañías aéreas te dicen cuánto CO2 se va a emitir y en función de esto puedes elegir cuál es la que menos contamina. Junto con los aviones se encuentran los cruceros, estos consumen una gran cantidad de petróleo por día y la experiencia que tendrás en las ciudades será tan express que no tendrás tiempo de disfrutarlas ni conocerlas al máximo.

Comida local

Aunque estemos de vacaciones no podemos perder de vista nuestros objetivos. Evitar los restaurantes de comida rápida o alimentos envasados de los supermercados es muy importante. Además uno de los principios del turismo sostenible es conocer la región en la que estamos.

Integrarse en la cultura que estamos visitando es una de las cosas más enriquecedoras de viajar, por eso debemos ir donde los residentes locales van. Visita los mercados, prueba su gastronomía y productos artesanales, de esta forma también estarás contribuyendo al desarrollo de la población de esa región. Puedes preguntar a la gente que vive allí, comprar todo lo que necesites y hacer un picnic. Incluso, si tienes dudas, puedes mirar si el menú de un restaurante está utilizando alimentos locales y de temporada.

Para este punto es importante que lleves de casa una botella, cubiertos y vasos reutilizables, bolsas de tela, envoltorios ecológicos, tuppers,… Todo lo que creas que vas a utilizar para hacer una pequeña compra.

Evita los souvenirs de copia y pega

Algo típico de las vacaciones son las tiendas atestadas con productos hechos en otro país que alaban el país que estamos visitando. En vez de caer en la trampa de comprar souvenirs sin historia e impersonales, puedes optar por otras opciones más auténticas. Por ejemplo, puedes comprar productos artesanales, guardar la botella de cristal de esa cerveza tan rica que te tomaste viendo la puesta de sol o llevarte el posavasos de esa terraza tan mona.

Las fotos también cuentan como souvenirs, saca una foto de algo que te recordó a alguien o de un sitio que te recomendaron y te encantó. Al final, lo que apreciamos cuando alguien vuelve de viaje y nos da un regalo, es que se hayan acordado de nosotros. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con algo que lleva un toque personal?

Si visitas una zona costera, practicas buceo y se te antoja arrancar un trozo de coral para llevártelo de recuerdo, piénsatelo dos veces. Esta práctica, bastante común entre turistas, además de perjudicar al arrecife y los animales que viven ahí, contribuye a su extinción y está prohibida por ley en muchas comunidades. Este ejemplo se puede aplicar con otros “souvenirs naturales” que se pueden encontrar en la naturaleza de la zona que estemos visitando.

En reumen, no te lleves la naturaleza de su lugar de origen, porque podrías estar fomentando la extinción de ciertas especies autóctonas y poniendo en riesgo la riqueza biológica de esa región.

No hagas actividades con animales

Estamos seguros de que en muchos países te dirán que es típico dar una vuelta en elefante, camello o caballo y que no pasa nada por ello. O que lo normal para los turistas es bañarse con delfines en un acuario controlado. Todas estas actividades que en un principio pueden parecer inofensivas, están incentivando el uso y maltrato de animales por el mero divertimento de los extranjeros. Al fin y al cabo es una actividad económica que pretende sacar dinero a costa de los animales; por lo que, si puedes hacer una actividad que no involucre a ningún animal mejor que mejor.

Si de verdad quieres practicar un turismo sostenible intenta no involucrar el bienestar de un animal o del medio ambiente. En este punto también entran los espectáculos con animales, zoos y acuarios. Si quieres ver animales puedes visitar de forma responsable su hábitat y verlos en libertad.

Cuida el sitio en el que estás

Muchas personas parece que cuando van de vacaciones pierden el respeto absoluto por las personas y cosas que les rodean. Solo por estar en un país diferente donde nadie te conoce no quiere decir que tengas derecho a comportarte de manera incívica, tirando basura al suelo, llevándote elementos de la flora y la fauna o no teniendo educación a la hora de dirigirte a la gente que vive allí.

Intenta sacar tiempo antes del viaje para informarte sobre la cultura, normas y tradiciones del sitio que vas a visitar. De esta forma evitarás comportarte de manera ofensiva y conseguirás una mayor conexión con la población. También te ayudará a entender porque hacen las cosas de cierta manera y cuál es la historia del país.

Aquí también queremos hacer una pequeña mención al reciclaje, y es que, aunque no conozcas la zona, estamos seguros de que habrá contenedores de reciclaje en las cercanías. Por lo que guarda tu basura de la playa, la montaña o del picnic que acabas de disfrutar y busca la papelera correspondiente.

Conclusión

En resumen, el turismo sostenible se basa en conseguir generar el menor impacto posible en el destino al que vamos, respetando y disfrutando de la naturaleza y la cultura local. Debe ser una experiencia enriquecedora tanto para los residentes como para los visitantes.

Nos gustaría que este año, intentemos entre todos descartar destinos turísticos masificados y actividades que pueden tener un alto coste medioambiental o social. Antes de lanzarnos a reservar hoteles, vuelos y actividades, tomémonos unos segundos para recapacitar y pensar en el impacto de nuestras vacaciones, sopesando otras opciones más sostenibles.

Al fin y al cabo, el turismo sostenible es una opción que tenemos a nuestro alcance, solo depende de nosotros y del compromiso que queremos tener con el medio ambiente.

Cuéntanos, ¿cómo van a ser tus vacaciones este año?

productos de limpieza caseros

7 recetas de productos de limpieza ecológicos

Hace unas semanas estuvimos preguntando en Instagram si os gustaría que publicásemos un artículo con productos de limpieza ecológicos, caseros y zero waste. Los resultados estuvieron muy igualados entre el artículo de recetas caseras de productos de belleza y el de artículos de limpieza, pero lo prometido es deuda. Así que aquí tienes 7 recetas caseras de limpiadores del hogar que podrás hacer rápidamente y con ingredientes fáciles de encontrar, o que seguro que ya tienes en casa.

Nosotros siempre decimos que no limpiaríamos nuestra casa con productos que no nos gustaría que tocasen nuestra piel o que accidentalmente pudiésemos ingerir. Quizá pienses que esto es una exageración, pero si limpias con productos químicos la encimera de tu cocina y luego pones sobre ella la comida, es muy posible que termines comiendo parte de ese productos de limpieza de manera indirecta.

Además, no todo se queda en las formulaciones químicas de los que están compuestos estos productos, sino que «necesitamos» un producto diferente para cada parte de la casa, con la cantidad de plástico y desechos que se generan al mes con esta práctica. Bueno, no nos enrrollamos más, aquí van las 7 recetas fáciles de productos de limpieza ecológicos, sin químicos ni tóxicos, inocuos y 100% zero waste.

LIMPIADOR DE WC

Limpiar el retrete no es de las cosas más glamurosas de este mundo, pero hay que hacerlo y ¿qué mejor forma que hacerlo con un producto de limpieza sostenible? Algunas personas utilizan lejía y otros productos químicos para dejar su baño reluciente, pero nosotros no. Nuestro método está 100% libre de tóxicos y es igual de efectivo.

Ingredientes:

  • Jabón de Castilla
  • Vinagre blanco destilado
  • Paño de tela
  • Cepillo o escobilla de madera

Pasos:

  1. Echa el vinagre por todo el retrete. Esto incluye la parte de arriba, el asiento, debajo del asiento, en la base,…¡por todos lados! Déjalo reposar un par de minutos.
  2. Pon el jabón en un cubo con el cepillo y frota todo el inodoro.
  3. Utiliza el paño de tela para terminar de limpiar el retrete. Lo que hacemos nosotros es doblar el trapo por la mitad y limpiar primero el asiento y la parte de arriba. Después lo volvemos a doblar y limpiamos debajo del asiento. Repetimos este proceso con cada parte del retrete, terminando con la parte interna. De esta manera nos aseguramos de utilizar una cara limpia del paño en cada sección del retrete y así solo ensuciamos un paño. Luego lo echamos a la lavadora y ¡listo!
  4. ¡Tira de la cadena!

DESATASCADOR DE TUBERÍAS

¿A quién no se le han atascado alguna vez las tuberías? Suele ser uno de los problemas más comunes y, hasta que no probamos esta receta, pensamos que sería imposible sustituir los productos convencionales por ingredientes más naturales. Sin duda, esta es la receta que más nos ha sorprendido.

Ingredientes:

  • ½ Taza de bicarbonato de sodio
  • 1 Taza de vinagre blanco
  • 3.5 Litros de agua hirviendo
  • 1 Tapón o paño grueso

Pasos:

  1. Echa la media taza de bicarbonato en la cañería. Asegúrate de que el bicarbonato baje por la tubería, puedes utilizar un palo de madera o tus dedos para ayudarte.
  2. Echa media taza de vinagre y cubre rápidamente el desagüe con el tapón o el paño. De esta forma te aseguras de que la reacción entre el vinagre y el bicarbonato no se sale.
  3. Espera 2 minutos.
  4. Echa la otra mitad de la taza de vinagre y vuelve a cubrirlo como en el paso 2.
    Esta vez espera entre 15 y 30 minutos.
  5. Por último, quita el tapón o paño y echa el agua caliente.

Dependiendo de lo atascadas que se encuentren las tuberías es posible que tengas que repetir el proceso.

LIMPIACRISTALES

Esta receta es un clásico entre los productos de limpieza ecológicos. Parece que nos han acostumbrado a necesitar un artículo de limpieza para cada zona de la casa, pero lo cierto es que con unos pocos ingredientes podemos limpiar muchas cosas.

Ingredientes:

  • ⅓ Vinagre blanco
  • ⅔ Agua
  • 5 Gotas de jabón
  • 10-15 Gotas de aceite esencial

Pasos:

  1. Simplemente mete la mezcla en un bote de spray o en una botella.
  2. Moja un paño con un poco de la mezcla y limpia los cristales, mamparas del baño o mesas de cristal con normalidad. Quitará todas las marcas de agua, cal, suciedad,… si todavía no lo has probado, ¡te lo recomendamos!

JABÓN PARA LAVAR LOS PLATOS

Con esta receta de jabón para lavar los platos a mano te sale una cantidad equivalente a 4 vasos de agua. Con echar una pequeña cantidad en la esponja es más que suficiente para lavar los platos y utensilios que has utilizado para cocinar. Esta mezcla no genera espuma, por lo que no debes echar mucha cantidad con la idea de que hasta que no salga espuma es que no está funcionando.

Ingredientes:

  • 3 Limones
  • 100ml Vinagre blanco
  • 200gr Sal gorda (en su defecto puedes utilizar sal fina)
  • 200ml Agua

Pasos:

  1. Trocea los limones y mételos en la batidora/licuadora (excluyendo los extremos del limón).
  2. Echa los demás ingredientes en la batidora hasta que esté completamente licuado y homogéneo.
  3. Pon la mezcla en una cacerola a fuego medio durante 15 minutos. No dejes de remover para evitar que se pegue o que se hagan grumos.
  4. Deja la mezcla en reposo unos minutos hasta que se enfríe. Después lo puedes poner en el recipiente que quieras. Recomendamos repartir la mezcla en varios tarros, para guardarlos en la nevera e ir sacándolos según se acabe el que estás utilizando a diario.
  5. Cuando quieras utilizarlo coge una cucharada de la mezcla y ponla en la esponja. Una cucharada cunde mucho. Luego aclara los platos y ¡listo!

DETERGENTE PARA LAVAVAJILLAS

Queríamos incluir una receta DIY de jabón de lavavajillas y, buscando productos de limpieza ecológicos, hemos encontrado una en el blog belga Zero Carabistouille. Sinceramente solo lo hemos probado un par de veces con buenos resultados, pero no sabemos si con el uso perderá eficacia; por lo que si lo pruebas nos encantaría que nos dieses tu opinión en la zona de comentarios.
En la preparación es muy importante medir bien las cantidades de cada ingrediente, ya que en esta ocasión los ingredientes son un pelín más rebuscados.

Ingredientes:

  • 200gr Carbonato de sodio concentrado (no es sosa caustica)
  • 150gr Percarbonato de sodio
  • 200gr Ácido cítrico

Pasos:

  1. Mezcla todos los ingredientes en un tarro y ¡listo!
  2. Luego solo tienes que llenar la cajita del jabón del lavavajillas hasta la raya que indica el límite. Recomendamos que, para que funcione mejor la mezcla, utilices una temperatura de lavado igual o superior a 30º.

FERTILIZANTE DE PLANTAS

No podíamos dejar esta lista de productos de limpieza ecológicos sin incluir un fertilizante natural para las plantas o el huerto. Sabemos que no es un producto de limpieza, pero como ya sabes últimamente nos ha dado por experimentar con la jardinería, así que aquí te dejamos la mezcla que estamos utilizando con nuestras plantitas.
Es una receta a base de plátanos, porque la piel del plátano tiene muchas propiedades beneficiosas. Esto se debe principalmente a la abundancia de potasio, fósforo y magnesio que contienen los plátanos. Hay diferentes formas de utilizar la cáscara de los plátanos, aquí solo te mostramos dos, pero si conoces otros usos puedes decírnoslo en la parte de comentarios para que todos podamos aprender juntos.

Fertilizante en spray:

Ingredientes:

  • 5 Cáscaras de plátano
  • 1.5 Litros de agua
  • 1 Botella en spray o recipiente
  • 1 Olla

Pasos:

  1. Corta las cáscaras en trozos pequeños, mételas en la cacerola y añade el agua.
  2. A fuego medio calienta la mezcla durante 10-15 minutos.
  3. Cuando el agua se esté volviendo de color marrón, retíralo del fuego y déjalo enfriar. Cuando esté completamente frío podrás guardar la mezcla en una botella.

Truquitos:
– Recomendamos utilizar el fertilizante en spray una vez a la semana, para ello mezcla 1 parte de fertilizante con 5 partes de agua en un bote de spray y rocía tus plantas.
– En primavera o en época de floración puedes regar cada 15 días tus plantas con este fertilizante natural, ya que el potasio ayuda a transportar los nutrientes y refuerza el proceso natural del crecimiento de las flores y los frutos.

Fertilizante sólido:

Puedes trocear la cáscara y enterrar los trozitos en las macetas una vez al mes. Así liberarán poco a poco y de manera natural el magnesio, potasio y fósforo a medida que se descomponen.

Truquito extra:
– Puedes ver rápidamente si una planta está falta de potasio por sus hojas. Si están amarillentas o enroscadas, puedes utilizar cualquiera de estos dos fertilizantes. Aunque si el estado es avanzado, es mejor que utilices el fertilizante sólido, ya que los nutrientes llegan rápidamente a la planta y de manera continuada.

DETERGENTE ECOLÓGICO / DESENGRASANTE

¿Te imaginas poder crear un producto de limpieza casero para el que solo necesitas cáscaras de cítricos y agua? Pues esta receta de detergente ecológico es súper sencilla y la puedes hacer fácilmente en casa, lo único es que lleva un poco de tiempo para tener el producto final.

Ingredientes:

  • Cáscaras de cítricos
  • Agua
  • Bidón de agua (la cantidad de producto que obtengas depende del tamaño del bidón)

Pasos:

  1. Empieza a echar en el bidón todas las cáscaras de los cítricos que vayas consumiendo.
  2. Cuando las cáscaras ocupen un 60% de la capacidad del bidón agregamos agua hasta un 80% de la capacidad total y cerramos el tapón. Hay que dejar aproximadamente un 20% del bidón libre, ya que la mezcla comenzará a fermentar y a generar gas.
  3. Cada dos días abre el tapón para que los gases que se están generando de la fermentación puedan salir.
  4. Repite el paso 3 durante 30 días. Cuando haya pasado un mes puedes colar la mezcla y meterlo en botes o botellas.

Truquitos:
– Si tardas un tiempo en tener las cáscaras suficientes para llenar el bidón, te recomendamos que las congeles para que estas no se pudran. Suele ser uno de los errores al seguir esta receta. También otra opción sería hacerlo en un recipiente más pequeño.
– En el paso 3, puedes remover la mezcla para que los gases se liberen más fácilmente.

¡Y hasta aquí la lista de productos de limpieza ecológicos! Esperamos que te haya gustado y que si las pruebas nos comentes qué tal te han ido. También, si utilizas o conoces alguna otra receta puedes enviárnosla por email para el próximo artículo que hagamos sobre este tema.

Overshoot Day en español

Overshoot Day: Entrevista a la ambientóloga Saida Lara

Kiro: ¡Buenos días! Hoy estamos con Saida Lara para hablar del Overshoot Day.
Como presentación queremos decir que Saida es Ambientóloga e Ingeniera en Seguridad Industrial desde hace más de 20 años. Se describe como una enamorada de la divulgación medioambiental. Además de haber sacado un rato para charlar con nosotros, disfruta dando charlas en colegios, institutos, asociaciones, ayuntamientos…
También cuenta con una sección en el programa de radio “Las mañanas de la radio Montornés”, donde trata temas relacionados con el medioambiente.
Bueno Saida, esperamos no habernos dejado nada y de nuevo muchas gracias por haber accedido a compartir tu conocimiento sobre el Overshoot Day con nosotros.

Saida: No, no, yo creo que es un buen resumen. Gracias a vosotros.

Para empezar, creemos que habrá gente que no conocerá lo que es el Overshoot Day. Así que podrías explicarnos un poco qué es.

Es un concepto relativamente nuevo. Sí que es verdad que se está analizando desde hace muchos años, pero se había quedado un poco en el ámbito puramente científico. El Overshoot Day al final es una fecha donde nuestra demanda de recursos ecológicos excede lo que el planeta puede regenerar en un año.
Todo lo que suma como las plantaciones de árboles, el agua,… la recuperación del planeta. Luego, tenemos una parte que es la huella ecológica, que nos empieza a sonar más, porque es un concepto que se utiliza más y es todo lo que resta recursos.
Entonces el resultado de esta resta, que sería lo que suma y lo que resta en el medioambiente, tendríamos una fecha. Una fecha que en el calendario el es Overshoot Day. Ese día en el que el planeta digamos que ya no puede más y a partir de aquí, de este día, el planeta dice: “yo ya no tengo capacidad para solucionar vuestros problemas”. Este sería un poco el resumen del concepto.

Claro, y entonces, cuando hablamos de déficit ecológico nos estamos refiriendo a cuando ya hemos consumido todos esos recursos que nos estabas comentado y ya La Tierra no da más. O sea, ¿estamos sobreexplotando el planeta?

Exacto, sí. Si te fijas en el propio concepto ya se habla ¿no? Del Overshoot, la sobreexplotación. Hasta hace relativamente poco se tiene esta tendencia de consumir por encima de la capacidad del planeta. Tenemos la sensación de que el planeta puede con todo, pero la realidad es que nos está mandando señales desde hace tiempo.
Ahora, en estos últimos tiempos, está llegando la señal a la población en general de que el planeta va a llegar un punto en el que no va a poder darnos más.
Entonces este concepto o esta sensación se utilizaba más en círculos de los que nos dedicamos a esta profesión o en círculos más científicos. Pero ahora ya es verdad que la gente de a pie, muchas veces cuando saben que te dedicas a esto, te para y te dice “oye, pues es verdad que no es normal que en un día de Mayo esté haciendo este calor tremendo” o “no es normal que de repente caigan estas lluvias torrenciales”. Estos pequeños gestos que antes nadie les tomaba importancia, ahora la gente de a pie ya empieza a escucharlo.

¿Tú crees que también se debe a que los medios de comunicación están hablando más de todo lo que es el calentamiento global, el cambio climático, la contaminación de mares…?

Sí. Date cuenta que hasta hace relativamente poco había muy pocos medios que hablaran de estos temas. Y ahora es raro el diario o la página web que no tiene ya una parte dedicada al medio ambiente, energía, eficiencia energética. Que todo va un poco en lo mismo, ¿no?
Entonces sí que es verdad que vamos todos de la mano. No tendría ningún sentido que este tema lo tratáramos en los ámbitos puramente profesionales de los que nos dedicamos al medioambiente; sino que esto es algo que nos implica a todos y que necesitamos todos tener esa información.

Exacto. ¿Qué pasa con los recursos que consumimos después del Overshoot Day? ¿Qué está pasando?

La idea es que el planeta tiene unos ahorros. Yo aquí muchas veces hago el símil económico. Cuando voy a una charla y hago el símil económico la gente enseguida lo ve.
Yo siempre les digo, “imaginaos que a 1 de Enero nos pagaran el sueldo de todo un año. Si cobras, me lo invento, 20.000€ al año y te lo pagan el 1 de Enero, para ser sostenible tú ese sueldo deberías aguantarlo como mínimo hasta el 31 de Diciembre. Y si quisieras tener una sostenibilidad mucho más coherente, incluso deberías guardar un poco de ahorro para el año siguiente. Porque siempre te puede surgir un gasto extra: puedes cambiar de coche, irte de vacaciones, …”. Ese es el concepto.
Entonces cuando tú les dices “imaginad que a mitad de año os hubierais gastado todo el sueldo”, entonces la gente se queda así como diciendo «uy pues sí». “¿Qué haríais el resto del año?”. Bueno, pues tirar de ahorros, o tirar de ayudas familiares, o pedir un préstamo. Haciendo la analogía con lo que sería el planeta, pedir ayuda a familiares en este caso no podemos de momento, porque otros planetas no nos van a echar un cable. Tirar de ahorros es lo que estamos haciendo, al final los combustibles fósiles no son más que ahorro. Carbón, petróleo, …. Son los ahorros que tiene la tierra. Y pedir un préstamo es lo que llevamos haciendo desde el año 1973, que es cuando el Overshoot Day sale ya negativo. Es comprometer generaciones futuras.
El símil económico es cuando la gente enseguida hace el clic y dice “ostras, claro, es que llegará un momento en que ni tendremos ahorros, porque las bolsas de recursos poco a poco se van agotando. No podemos seguir comprometiendo a las generaciones futuras”.

Claro, si no hay un cambio en la mentalidad de la sociedad ¿qué va a pasar?

No hay nada que hacer digamos. O sea, aquí necesitamos la implicación de todos. No sirve de mucho la implicación de una comunidad, de un pueblo, de un país, si alrededor no existe esa concienciación. Porque, lo sabemos, lo que pasa en China al final nos repercute aquí, o lo que pasa en una isla remota de Australia tiene una repercusión real aquí. Entonces lo que necesitamos es remover conciencias, pero desde el primero hasta el último. No nos podemos dejar a nadie en el camino, vamos todos de la mano.

Hemos estado mirando la web oficial del Overshoot Day. Ahí nos ofrecen 4 soluciones principales donde debemos actuar para retrasar la fecha del Overshoot Day. Los puntos serían: ciudades, energía, comida y población. ¿De qué tratan cada una de estas soluciones?

Sí, al final, son 4 soluciones que en la página web se tratan de forma individual, pero en realidad la solución viene un poco por la combinación de las 4. Se podrían añadir muchas más, estas diríamos que son las vías de actuación o las partes donde hay que actuar de manera urgente.
En mi opinión, la solución a todo el problema medioambiental o la problemática ambiental, tiene 3 partes importantes para la solución: la concienciación individual, la educación que es muy importante y, la tercera sería la administración pública, ¿qué quiero decir? La política.
A día de hoy ya se ven actuaciones políticas. Por ejemplo en el tema de las ciudades, hay cosas que ya se saben y se están haciendo. En el caso de Nueva York, hay una gran concienciación medioambiental y es súper importante. En el caso contrario, por ejemplo China, son ciudades que siempre se han orientado más al ámbito puramente económico. Entonces las ciudades tienen mucho que hacer.

La alimentación, ¿a qué se refiere? La alimentación se refiere a que actualmente el tipo de comida que tenemos a nuestra disposición no es sostenible. ¿Porque? Porque no podemos tener en pleno mes de Diciembre fresas o sandía solo porque nos apetece. Y en esto al final sí que tenemos el poder como consumidores. Siempre lo repito en mis charlas, los consumidores somos un gran lobby, aunque no nos lo creamos; porque a nadie le interesa que nos lo creamos.
Cuando tú vas a un supermercado y eliges una caja de galletas u otra, o eliges una fruta o eliges otra; eso está lanzando un mensaje. Parece que no nos lo creemos, pero sí debemos creernos que tenemos ese poder. El hecho de que yo en Diciembre coja una sandía de la estantería del gran supermercado mueve detrás una cadena que no nos interesa. No nos interesa ni nutricionalmente, porque una sandía producida a miles de kilómetros nutricionalmente no nos aporta gran cosa, y ecológicamente su huella, su impacto sobre el planeta, es inasumible.

Claro, además de todo el desperdicio que se genera en estos grandes almacenes.

Esa es otras de mis luchas y no me cansaré. Esa parte de ir a comprar un tomate y que te lo encuentres en una bandeja de poliespan, envuelto con plástico y con una pegatina. Ahí es donde yo digo muchas veces, cuando por ejemplo voy a hacer una charla, depende un poco del público que te venga a ver, pero cuando tú les enseñas una foto de ese tomate, un plátano o una berenjena, me da igual, en una bandeja de poliespan, envuelta en plástico y con una etiqueta encima. Cuando se lo enseñas y tienen un minuto para verlo, es cuando dicen “ostras, es verdad, no tiene sentido”. Pero en el día a día, que vamos todos tan deprisa, los niños, la compra, el trabajo, … Tú necesitas una berenjena y no te paras a pensar.

Exacto, tenemos que ser más conscientes de lo que estamos eligiendo como consumidores cuando vamos a comprar.

Es una de las pautas que yo siempre digo, parar y decir algo estamos haciendo mal. Lo que pasa que sí que es verdad que el sistema está montado así y no les interesa que tengamos ese segundo de pensar.

Bueno, y a parte de esto teníamos a la población como tal, que estamos creciendo de manera desorbitada y realmente el planeta no puede dar a basto para satisfacer todas nuestras necesidades al nivel al que, por ejemplo, vive la sociedad española.

Y más sobretodo, esta parte de la población que habla del Overshoot Day, estamos de acuerdo que este ritmo de crecimiento va a ser el que es. Pero sobre todo, esta solución se refiere a la esperanza de vida que cada vez es mayor y al estilo de vida que llevamos. La próxima generación va a tener que aprender mucho de las generaciones anteriores a la nuestra, volver al cesto de la compra. Es darle valor a todo lo que tenemos y perder de vista ese consumo rápido, de usar y tirar. Realmente, es tener ese momento de parar y pensar.


Siguiendo con esto, ¿qué crees que es lo más urgente que deberíamos cambiar como sociedad?

Es un poco la combinación, no hay un punto que tenga más urgencia que otro. Yo siempre digo cuando me preguntan “bueno Saida y ¿por dónde empiezo?” o “¿qué puedo hacer?”. El primer punto es ese, el de tomar conciencia.
En estos movimientos que surgen ahora del residuo cero, vivir sin plástico, es una filosofía buenísima. Hay mucha gente que al principio, cuando tiene que enfrentarse a ello, le da un poco de ansiedad. Yo siempre les digo lo mismo, poco a poco, no es cuestión de que te líes a tirar cosas, no se trata de eso.
Se trata de, vamos a mirar cómo vivimos, vamos a hacer un inventario de qué es lo que necesitamos, que pequeños gestos podemos ir haciendo. Siempre digo “hacemos una planificación, pero con pequeñas acciones que de verdad vamos y podemos cumplir”. Una vez que tengamos estas acciones cumplidas, ya vamos a por más y hacemos planes de acción más amplios. Se trata un poco de eso y, parece que no, pero la gente dice “jo, es que yo reciclo, pero en mi casa nadie recicla”; bueno, pues tú, si empiezas a reciclar, es una pequeña acción que suma al global y tiene un impacto que es tu ejemplo, y al final termina siendo una cadena imparable.

Sería educar con el ejemplo de lo que tú hagas, y además cada pequeña acción, como tú dices, cuenta. Porque hay gente que dice “¿para qué voy a reciclar si luego acaba todo en el mar o en el río?”. Pero si todos empezamos con esos pequeños gestos de comprar fruta y verdura de temporada que no venga envasada, reciclando,…al final todo eso cuenta y sería la mejor manera de empezar a generar un cambio, ¿no?

Yo vengo del mundo de la industria y en la industria trabajamos con procedimientos, somos muy procedimentalistas. (ríe) Entonces al final la analogía para las familias sería eso. Yo me planto ante mi familia y digo «vamos a hacer una analítica de qué es lo que estamos haciendo bien y qué es lo que estamos haciendo mal». Y a partir de aquí, es una lluvia de ideas, ¿no? Una lluvia de ideas sobre qué es lo que podemos hacer, qué es lo que podemos cambiar. Cuando tengamos esos objetivos conseguidos vamos a por más. Y además, es una cosa que engancha.

Sí, porque te empiezas a sentir bien contigo mismo, ¿verdad? Porque al principio parece un mundo, “¡Oh dios mío!, ¿cómo voy a conseguir vivir sin plástico o sin generar residuos?”. Entonces nos parece muy interesante tu idea de crear una lista con pequeños objetivos que puedas ir cumpliendo poco a poco.

En el tema de residuos, es un tema que se ve enseguida porque, sobretodo en el tema de plásticos, es muy llamativo. Si tú les dices, mira esta semana en vez de tirar la bolsa de los plásticos cada día o cada dos días, si tienes una terraza o un patio, deja la bolsa de plástico que generes una semana, todos los plásticos. Ahí es cuando la gente de verdad te dice “ostras, es que no me lo habría imaginado la cantidad de plástico que podemos generar en una familia de 3 o 4 miembros”. Es cuando de verdad tomas conciencia y claro, multiplica esto por la cantidad de gente que vive en el planeta (unos más y otro menos, está claro), y entonces es cuando dices “como no lo paremos esto no tiene fin”.

Tienes toda la razón. Por volver un poco al tema del Overshoot Day, en el caso de España ¿porque no hacemos más uso de energías limpias teniendo el sol, el viento, los ríos,…?

Da muchísima rabia, porque hay países del norte de Europa que no tienen a nivel geográfico las características de nuestro país, pero a nivel energético son muchísimo más eficientes que nosotros. Al final es un tema de política, porque si la política no cree en el proyecto ambientalista no hay nada que hacer.
Quiero decir, las grandes compañías eléctricas si que es verdad que están trabajando en el tema. Todos hemos visto los parques eólicos, las hidráulicas,… pero al final como están ganando dinero es en las energías “sucias”, por llamarlo de alguna manera. No van a hacer el gran salto de la energía limpia hasta que políticamente haya dos cosas: bien una obligación o bien empiecen a hacer unas ayudas al autoconsumo o ayudas a las energías limpias desde muchos puntos de vista que se pueden hacer. Entonces es un tema político, ya está. Lo podríamos envolver con papel de regalo precioso, pero es un tema político.
Ahora con el cambio de partido que ha habido con las elecciones y, sobretodo, no es tanto un tema de ideología, no lo quiero enfocar por ahí. Sino que es un cambio de creer en la política ambiental. Ahora en el ministerio de medio ambiente, hay una persona que cree en los problemas ambientales. Entonces desde este punto de vista todo se ve diferente y, por eso, estoy segura de que va a haber cambios y ya los ha habido, como quitar el impuesto al sol y quitar esa traba tan incoherente que incluso desde Europa no la entendían. Por eso, la política ahora, nos va a echar un cable a los que creemos en esto y seguro que va a haber grandes cambios y llegará el momento en el que España será autosuficiente con sus propios recursos de energías limpias, estoy segura.

Claro, y todo esto se suma a la nueva normativa europea que a partir del año 2020-2021 (dependiendo del país) no habrá plásticos de un solo uso. O sea que, quieras que no, se está enfocando un poco y en algún momento llegarán las energías limpias, e intentar vivir de la biocapacidad de cada país, ¿o esto quizá es demasiado utópico?

No, a ver. Hay países en los que el ser capaz de autosuministrarse será complicado, sobretodo en los países del norte, por una geolocalización que no les acompaña. Pero en el caso de España, podríamos ser totalmente sostenibles porque tenemos todo.

¡Eso es una gran esperanza!

Tenemos que buscar el doble factor, por un lado que se mueva la política, tiene que haber un desarrollo bestial por ese lado. Pero no nos olvidemos, que nosotros también tenemos que hacer esa reflexión y hacer un consumo racional.
Por poner un ejemplo, es lo típico de llegar a un centro comercial en pleno mes de Agosto y tener que ponerte un jersey, o en invierno tener que quitarte capas de ropa porque hace mucho calor. Si que es verdad que hay una normativa el RITE, que obliga a tener una temperatura específica en los establecimientos. Aún así, esta sensación de pelarte de frío en verano y morirte de calor en invierno, sigue siendo así. Entonces de lo que se trata es de que las grandes empresas y los gestores de esos grandes centros comerciales, empresas,…me da igual lo que sea, haya gente que realmente sepa que hay un porqué. Y que debemos tener ese rango de temperaturas, no por capricho, sino porque detrás hay una razón y esa razón es el planeta.

Hablando del planeta, hemos visto que hay un cuestionario enlazado al Overshoot Day que se llama footprint calculator, donde puedes ver qué huella ecológica tienes en el planeta y ver “cuántos planetas”, por así decirlo, consumes con tus hábitos y el estilo de vida que tienes.
Para entendernos, la huella ecológica de una persona es la suma de su impacto personal y social, entendiendo esta última parte como, por ejemplo, la construcción de carreteras o servicios, que al final se suman a nuestra huella personal. Sabiendo que la parte social solo podríamos cambiarla a través de la influencia de la sociedad en los gobiernos e instituciones, ¿qué crees que podríamos hacer para que esta parte de la huella ecológica social se reduzca?

Yo al final en mis discursos siempre me voy a esas tres columnas que para mi son importantes, ¿qué podemos hacer? Primero, educar y dar ejemplo, al final somos una generación que llevamos una generación que va detrás que realmente es la que lo va a pasar mal, entre comillas. Entonces les debemos educar y no parar, dando ejemplo en todo lo que podamos.
Por otro lado, tenemos el tema de la concienciación. Lo que hemos dicho, parar un segundo y ver qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal.
Por último, es la reclamación a la administración. Cuando hablo de política no solo quiero referirme a la política en sí, sino muchas veces a ser crítico y el atreverse a alzar la voz. Si vemos algo que no está bien ir a la administración y criticarlo, o ir a la administración y denunciarlo.
Yo por ejemplo muchísimas veces lo he hecho en diferentes puntos del país, delante de mí ha pasado, llámale casualidad, como un camión cogía los diferentes residuos de los contenedores de recogida selectiva y los mezclaba en el mismo camión. Yo lo he visto y mucha gente me lo ha contado, lo típico de “no es que yo no reciclo porque luego veo que lo mezclan todo en el mismo camión”. Bueno pues yo no lo dejo ahí, yo saco mi móvil, hago una foto, pero nunca nunca pongo matrículas ni nada para no comprometer al trabajador, porque al final el trabajador sigue unas pautas. Pero sí que voy al ayuntamiento y digo aquí está pasando algo. Y al final esto es una confesión, y bien es un tema puntual que debéis darle un tirón de orejas a la empresa concesionaria, o bien es algo que no estáis haciendo bien y no estáis vigilando. Y esto no se trata de un tema administrativo, no. Se trata de un tema real, un tema que tenemos que denunciar y alzar la voz.

Hablo de este ejemplo porque es uno que la gente siempre me cuenta. Pero en todo, si hay un tema de aguas que una empresa está contaminando o que no está depurando lo que debería, alcemos la voz. Si no lo queremos hacer a título personal, hoy en día hay muchísimas asociaciones que nos escucharán y serán la voz que nosotros no tenemos. Entonces no tener miedo a reclamar a las administraciones. Esa parte de política que yo siempre hablo del tercer pilar, tiene la doble vertiente, ¿no? El ayudar a la administración, el apoyar y ser un país ambiental de la forma más eficiente, pero también criticar todo aquello que se hace mal.

Por supuesto. Además estamos viendo que grandes superficies como Carrefour, ahora te dejan llevar tu tupper o tus propias bolsas de tela para la fruta y verdura. O sea, que en el fondo, cuanto más nos quejamos, hacemos esa presión necesaria para que alguien que esté en las altas esferas o que maneja los hilos, pueda cambiar las cosas.

Sí, date cuenta que “monstruos” como Carrefour, Mercadona, Alcampo,… para que se muevan es porque detrás hay un estudio que les dice que se tienen que mover. Un pequeño negocio siempre se puede mover de forma más ágil y natural. Detrás de estos cambios siempre hay una razón suficientemente importante como para dar ese paso.
Alcampo, por ejemplo, ahora en la sección de fruta y verdura pone a disposición bolsas compostables. Todo lo que eso conlleva, pero apoyo y me gusta que se haya hecho ese movimiento. Mercadona ha hecho un movimiento que profesionalmente a mi no me gusta, que es el hecho de eliminar las bolsas de plástico y cambiarlas por bolsas de papel. A mi es algo que no me soluciona mucho. Es más un tema de marketing y no un tema de creencia ambiental. Bueno aquí hay otro tema que a mi me encanta pero que lo hablaremos otro día si queréis, porque yo me lanzo y no paro. (ríe)
Pero el hecho de que estas grandes superficies se muevan, implica que de verdad la protesta ciudadana, por decirlo de alguna manera, les está llegando.

Bueno, y así por terminar, ¿en qué día caerá el Overshoot Day del 2019?

En el 2019 pinta regular. El año pasado el Overshoot Day fue en Agosto y yo creo que este año será antes, finales de Julio seguramente.
Los años anteriores siempre ha sido los días 1, 2 o 3 de Agosto, yo creo que este año saltaremos a Julio. Los movimientos políticos que han habido en grandes potencias como Brasil, donde gobierna ahora Bolsonaro, o Trump en Estados Unidos nos está perjudicando. El hecho de que Bolsonaro, por ejemplo, se salga del Acuerdo de París y recalifique la selva Amazónica, digamos que liberalice el suelo es un problema no solo para Brasil, sino que es un gran problema para todo el planeta. Es el reservorio vegetal que equilibra muchísimas veces estos cambios de temperatura globales que tiene el planeta. O sea, es un pulmón que necesitamos no en Brasil, lo necesitamos en todo el planeta. Que un dirigente político tenga esas intenciones nos perjudica a todos.
Luego, el tema de Trump, un poco lo mismo. Sí que es verdad que Estados Unidos no tiene esa parte selvática que tiene Brasil, pero claro, es una potencia a nivel ambiental tremenda. Y que nada más llegar al gobierno declarase y lo hiciese, que saliera del Acuerdo de París es una muy mala noticia. Entonces estos factores políticos que quizás no tenían mucha importancia en el cálculo del Overshoot Day de otros años, este año nos van a penalizar.

Así que nos vamos a Julio, ¿mediados de Julio dirías?

Sí, quizá no mediados, pero sobre el día 20 seguro. Y eso no es una buena noticia.

No, no es una buena noticia. Además, hemos visto en la página del Overshoot Day que existe un movimiento que se llama #MoveTheDate (cambia la fecha) y que trata de unir todas las acciones personales o de asociaciones para atrasar el día. Como puede ser la filosofía zero waste, los veganos,… Animamos a todos los que estén leyendo esto a que se sumen, que aporten su granito de arena, que usen el hashtag y que intentemos que el año que viene, aunque sea, volver a Agosto.

Sí, sí, sí. Estoy segura, porque los cambios políticos son los que son ahora y tienen unos años en los que van a ser así. Pero estoy segura de que este movimiento que se está respirando ahora va a tener una implicación y un efecto positivo en el medioambiente.

Bueno, pues creemos que esto sería todo. Si quieres añadir algo más.

No, bueno simplemente daros las gracias de nuevo por dar voz al movimiento ambientalista con base científica. Porque muchas veces nos olvidamos y nos dejamos llevar por la pasión. Daros las gracias de verdad y animaros a seguir.

Gracias también a ti por querer participar y compartir con nosotros todas estas cosas que son súper interesantes. Y nos apuntamos volver a hablar otro día contigo sobre las grandes superficies y el marketing “ambientalista” que hacen.

¡Eso está hecho! En cuanto rascas un poquito en cada acción tienes tema para un par de conferencias. Y nada, a seguir adelante y nos encontraremos en el camino.

 

Links de interés:

Web oficial del Overshoot Day: https://www.overshootday.org/
Calcula tu huella ecológica: http://www.footprintcalculator.org/

#MoveTheDate en Instagram: https://www.instagram.com/explore/tags/movethedate/
Cuenta de Instagram de Saida: @esedesaida

Programa de radio “Las mañanas de la radio Montornés” con Saida Lara:

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7 Recetas fáciles DIY de cosmética natural casera

En la corriente Zero Waste, una gran mayoría de personas prefieren fabricar sus propios cosméticos naturales caseros y productos de limpieza siguiendo recetas fáciles y rápidas. Si tú también te quieres animar a hacer alguna de estas recetas fáciles te estarás asegurando de que los productos de cuidado de la piel que estás utilizando están libres de químicos, tóxicos, microplásticos e ingredientes que, a la larga, pueden ser dañinos para tu organismo. Como ya sabes, la piel es el órgano más grande del cuerpo y está todo el día en contacto con agentes nocivos, por lo que utilizar cosmética natural es muy necesario.

En este artículo te dejamos 7 manualidades para hacer en casa centradas en productos de belleza y cuidados de la piel. Verás que en estas recetas algunos ingredientes clave se repiten, como el aceite de coco o el bicarbonato de sodio. Todos los ingredientes que mencionamos son fáciles de encontrar en herbolarios, tiendas online y tiendas a granel. Además, aunque compres una gran cantidad, siempre podrás utilizarlos con este tipo de recetas fáciles.

Antes de empezar queremos aclarar que los DIY de este post son aptos para personas que siguen una dieta vegana. También hemos apuntado algunos ingredientes alternativos, por si tienes alguna alergia o justo no tienes de eso en casa. Como os decimos, estas recetas fáciles se pueden hacer en cuestión de minutos en casa.

EXFOLIANTE CORPORAL

Muchos de los exfoliantes corporales que se venden en supermercados incluyen microplásticos para exfoliar tu cuerpo. Si quieres mantener tu piel suave e hidratada una de las cosas más sencillas que puedes hacer es reutilizar los granos de café que has usado por la mañana. Seguro que después de leer este DIY te gustará más el café que antes, ya que la cafeína reactiva la piel, ayuda a reducir la celulitis y actúa como antioxidante natural.

Ingredientes:

  • 1 taza de café molido
  • 1 taza de azúcar orgánico o sal
  • ½ taza de aceite de coco natural

Pasos:

  1. Si el aceite de coco no está líquido, deshazlo con un poco de calor y espera a que se enfríe, sin dejar que vuelva a su estado sólido.
  2. Mezcla el aceite de coco con el café que has utilizado por la mañana y con el azúcar o la sal.
  3. Guárdalo en un tarro o bote hermético, para que se conserve mejor.

Uso:

  1. Cuando estés en la ducha, frótalo por tu cuerpo como cualquier otro exfoliante. Si tienes pensado depilarte, utiliza primero el exfoliante para evitar irritaciones en la piel. Además, así te ayudará a quitar la piel muerta y sacar los pelos enquistados.
  2. Después, aclara tu piel y aplica una loción o crema hidratante.

PASTA DE DIENTES

No necesitas comprar ese dentífrico de 4€, en su lugar, puedes hacer uno en casa en menos de 2 minutos con esta receta fácil y sencilla.

Hacer tu propia pasta dental no es solo más sencillo que leer todos los ingredientes que lleva un dentífrico comercial, sino que también estarás ayudando a cuidar el planeta. Porque los tubos de pasta de dientes son muy difíciles o imposibles de reciclar en una planta de reciclaje, y todos suelen venir dentro de una caja de cartón. Así que nos ahorramos ese doble desperdicio.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas soperas de aceite de coco
  • 1 cucharada sopera de bicarbonato
  • 20 gotas de aceite esencial (menta, anís, canela, hierbabuena,…)

Pasos:

Mezcla todos los ingredientes en un tarro pequeño y ¡listo!

Uso:

Puedes utilizar una cuchara pequeña para coger un poco de la pasta de dientes y ponerla en el cepillo de dientes. Luego solo tienes que cepillar los dientes como lo harías normalmente. ¿Qué te habíamos dicho? Fácil, sencillo y zero waste.

DESMAQUILLANTE NATURAL

¿Quién ha dicho que para quitarse el maquillaje es necesario utilizar toallitas de un solo uso bañadas en tóxicos y fragancias sintéticas? En vez de gastarnos el dinero en productos milagrosos, podemos hacer nuestro propio desmaquillante natural y casero con uno de los mejores y más básicos ingredientes que todo zero waster tiene en casa, el aceite de coco.

Puedes utilizar una cucharada pequeña de este aceite, masajear tu rostro y retirarlo con un disco desmaquillante reutilizable de algodón. Luego sigue con tu rutina facial diaria.

Si tienes alergia al aceite de coco en su lugar puedes utilizar aceite de sésamo, aceite de oliva o aceite de caléndula.

MASCARILLA EXFOLIANTE

Para crear un exfoliante facial simple y efectivo contra el acné, lo mejor es utilizar bicarbonato. El bicarbonato de sodio exfolia suavemente la piel y, cuando lo mezclas con una cucharada de agua y lo frotas en tu rostro, quitará eficazmente el exceso de grasa, suciedad y piel muerta.

Deja la mascarilla casera para la cara actuar durante 5 o 10 minutos y luego aclara tu rostro con agua. Esta mascarilla previene la aparición de granos y puntos negros.

Truquito: Puedes utilizar la mezcla de bicarbonato y agua como remedio casero para el acné. Para ello solo tienes que poner la mezcla en zonas puntuales del rostro donde te estén saliendo granitos. El sodio ayudará a reducir la infección, secando y calmando la zona inflamada.

EXFOLIANTE LABIAL

Para exfoliar los labios no tienes que volverte loca con los ingredientes, solo necesitas azúcar. El azúcar orgánico o azúcar moreno es un exfoliante natural magnífico, ¡y te lo puedes comer! Si no quieres utilizar azúcar, puedes usar sal obteniendo los mismos resultados.

Solo tienes que aplicarlo en tus labios y frotar un poco, durante un minuto es más que suficiente. Luego enjuaga tus labios con agua, o chúpalos (si utilizas azúcar).

Si necesitas un toque extra de hidratación, y no sigues una dieta vegana, puedes mezclar el azúcar con miel. ¡Te dejará los labios como nuevos!

LOCIÓN HIDRATANTE

No sé tú, pero nosotros siempre habíamos creído que hacer crema hidratante sería un proceso complicado y tedioso. Pero resulta que ésta es una de las recetas más fáciles que hemos visto y probado.

Además, los ingredientes de esta receta casera contienen propiedades que nutrirán, hidratarán y harán más suave tu piel. En esta receta os ofrecemos la opción vegana también.

Utensilios:

  • Un bol para mezclar los ingredientes
  • Una batidora
  • Un tarro o bote de cristal hermético

Ingredientes:

  • 2 cucharadas soperas de cera de abeja rallada (cera de soja para la versión vegana)
  • ½ taza de aceite de almendras dulces (también puedes utilizar aceite de oliva)
  • 2 cucharadas soperas de vitamina E en aceite
  • 2 cucharadas soperas de manteca de cacao
  • ¾ taza de agua (puedes sustituirlo por agua de rosas)

Pasos:

  1. Derrite la cera en un bol y mézclalo con el aceite de almendra y la manteca de cacao.
  2. Añade la vitamina E a la mezcla que tienes en el bol. La vitamina E es un preservante natural y hará que tu piel obtenga la nutrición que necesita.
  3. Vierte el agua (o agua de rosas) en la batidora y comienza a batir lentamente el agua. Poco a poco añade la mezcla que has obtenido en el paso 2, verás como los ingredientes se empiezan a emulsionar. Es importante que se haga a una velocidad baja.
  4. Cuando la mezcla adquiera una consistencia cremosa viértela en un bote hermético y guárdalo en la nevera cuando no lo vayas a utilizar.

DESODORANTE

Por último os vamos a dejar una receta súper sencilla y rápida para hacer desodorante ecológico en casa. Aunque primero queremos decir que el tema del desodorante varía mucho dependiendo del ejercicio que hagas durante el día y que determinados ingredientes pueden hacerte sentir mejor que otros. Por lo que, si esta receta no se ajusta a tus necesidades, te animamos a que sigas probando con otras recetas.

Puedes jugar un poco con las cantidades de cada ingrediente hasta que consigas la mezcla perfecta para ti. También te recomendamos probar previamente todos los ingredientes en el antebrazo para ver si tienes alguna reacción alérgica, ya que las axilas son una zona del cuerpo muy sensible.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharada de maicena
  • 5 gotas de aceite esencial de tu gusto (opcional)

Pasos:

  1. Si el aceite de coco está en estado sólido derrítelo y mézclalo con el resto de ingredientes.
  2. Pon la mezcla en un bote y mételo en la nevera durante 20 minutos para que se enfríe.
  3. ¡Ya estaría listo para utilizar!

Uso:

Solo tienes que coger un poco con tus dedos o con la ayuda de una cucharilla y esparcirlo por tus axilas. Repite este proceso a lo largo del día según tus necesidades.

Truquito: Si tienes un aplicador de desodorante vacío, puedes verter la mezcla ahí antes de meterlo en la nevera. De esta forma será más fácil aplicarlo cada mañana.

Al hacer estos cosméticos naturales caseros no solo estarás ahorrando dinero a lo largo del año, sino que estarás cuidando de tu cuerpo y del planeta. Al ser orgánicos, no contienen químicos tóxicos y muchos de los ingredientes necesarios para cada preparación se pueden comprar a granel sin necesidad de envases.

¿Has probado alguna vez a hacer tus propios productos de belleza? ¿Tienes recetas fáciles que nos quieras recomendar? Te esperamos en la zona de comentarios.

Si te interesan los DIY, también hemos publicado un artículo con 7 recetas caseras de productos de limpieza para el hogar.

En esta ocasión te queremos recomendar una web que ofrece información sobre productos de belleza libres de crueldad animal y aptos para veganos: El Jardín de Asami.

24 hábito sostenible y zero waste gratuitos

24 Cosas gratis que harán tu vida más sostenible

A estas alturas todos sabemos que vivimos en una sociedad poco sostenible, en la que se generan toneladas de basura cada día y que cualquier cambio, por pequeño que sea, puede marcar la diferencia. Si todas las personas del mundo adoptaran algún hábito sostenible de los que comentamos a continuación, podríamos reducir de forma considerable la cantidad de basura que se acumula en los basureros, ríos, mares y océanos. Mejorando con ello la calidad del aire y el agua, e incluso, ahorrando dinero en el proceso.

En el camino hacia una vida Zero Waste hay algunos pasos que son más sencillos que otros. Aquí te dejamos 24 cosas gratis que puedes empezar a hacer hoy y que te acercarán a una vida más sostenible.

Di que no

No a las pajitas de plástico, a las servilletas desechables, a los cubiertos y a las bolsas de plásticos. Decir que no es gratis, incrementa la confianza en ti mismo y previene al planeta de toneladas y toneladas de residuos.

No compres ropa nueva

Comprar ropa nueva todas las semanas o cada mes genera un gran impacto ambiental, aumenta la huella de carbono y no es sostenible. Utiliza la ropa que ya tienes en el armario e intenta crear nuevos conjuntos con ella. Esta es una buena manera de rescatar prendas que tenías olvidadas y te dará la sensación de que son nuevas. Además, la ropa que no quieras o no te pongas, puedes donarla o reutilizarla. Por ejemplo, con las camisetas viejas puedes hacer bolsas de tela para hacer la compra.

Si te interesa conocer el impacto de la moda en el medioambiente te recomendamos otro de nuestros artículos: «¿Hablamos de moda sostenible?«.

Prepara tu propio café y comida

Saca al gourmet que llevas dentro y busca recetas que te motiven. Hacer la comida en casa es una buena manera de reducir la cantidad de envases y cubiertos desechables. Así también te aseguras de comer con platos y utensilios de verdad, pudiendo guardar las sobras para cenar o echarlo al compost. ¡Más delicioso, más sano, más barato, más sostenible y 100% zero waste!

Intercambia libros con tus amigos

Si te gusta mucho leer, comprar libros nuevos puede llegar a salir muy caro y genera una gran cantidad de residuos. Así que, puedes quedar con amigos a los que les guste el mismo tipo literatura que a ti e intercambiar los que ya hayáis leído. También puedes sacarte un carnet en la biblioteca de tu barrio y tener a tu disposición miles de libros de forma gratuita. Nuevas lecturas, zero waste y cero coste.

Evita las bolsas de plástico

Guarda unas bolsas de tela en el coche, en tu bolso o déjalas justo al lado de la puerta para que nunca se te olviden cuando salgas a hacer la compra. ¿Todavía no tienes una bolsa de tela? Puedes crear una fácilmente con una camiseta o funda de cojín.
Evita también las bolsas de papel, aquí te decimos porqué.

Olvídate de las toallas de papel

¿Un buen sustituto? Las bayetas o los paños de cocina pueden limpiar las superficies igual de bien que una toalla de papel, ¡además son reutilizables! ¿Tienes camisetas viejas que ya no te pones? Es fácil transformarlas en paños para limpiar la encimera, la mesa o cualquier otra cosa que se ensucie. Si son de algodón luego las podrás echar en el compost o, sino, puedes tirarlas en el cubo de textiles del punto limpio de tu zona.

Deja de utilizar botellas de plástico

Estar hidratado es importante y, si no tienes una botella reutilizable, fácilmente puedes utilizar un tarro vacío (da igual que sea de mermelada, espárragos o maíz). Usa tarros y botes para llevar agua, zumos, café o cualquier otra bebida a donde quiera que vayas es lo más sostenible. Incluso los puedes utilizar cuando vayas a hacer la compra a un establecimiento de venta a granel.

Simplifica tu rutina de belleza

Muchas veces, de forma impulsiva, compramos cosméticos baratos que vienen en envases de plástico, los usamos un par de veces y los tiramos porque no es el color correcto. Imagina cuanto tiempo y dinero te ahorrarías si no utilizases tanto maquillaje algunos días de la semana, o simplemente con reducir el número de cosméticos que usas en tu rutina diaria. También puedes probar alguna alternativa sostenible, como el aceite de coco que sirve como desmaquillante, loción, hidratante capilar o cacao de labios.

Si quieres hacer tus propios productos de cosmética te recomendamos estas recetas fáciles y sencillas.

Mira tu basura con otros ojos

Quizá te des cuenta de que la mayoría de cosas que estás tirando son compostables y reciclables. Desde ese punto puedes empezar a ser consciente de tus residuos y podrás cambiar a sustitutos zero waste.

Digitalizarlo todo

Deja de escribir la lista de la compra, las tareas pendientes o las citas con el médico en un papel o post-it. A partir de ahora intenta apuntar todo en el móvil o en el ordenador. Existen muchas aplicaciones que solo sirven para apuntar e incluso guardar notas de voz. Nosotros nos hemos dado cuenta de que en la oficina gastamos mucho papel, por eso, desde hace unos meses utilizamos la app Keep de Google.

Ocio zero waste

En relación con el punto anterior, intenta que tu ocio sea lo menos contaminante posible. Por ejemplo, si te vas de viaje o a un concierto, no imprimas el billete o la entrada y utiliza su versión digital. Si puedes evitar imprimir un recibo, ticket o factura ¡hazlo!

Lleva tuppers a donde quiera que vayas

Puede que pienses que nos hemos vuelto locos, pero un buen tupper a mano es la clave para reducir tu generación de residuos. Si sales del trabajo y se te antoja comida china, un kebab o unas pechugas de pollo, siempre puedes pedir que lo pongan en tu tupper. Hay que perder la vergüenza, y más después de ver que grandes superficies como Carrefour están adoptando medidas más ecofriendly y sostenibles.

Cancelar las suscripciones de correo ordinario

¿Cuántas revistas, catálogos o propaganda recibes al mes en tu buzón? Nosotros, por comprar un producto online, recibimos propaganda mensual de una marca que nos gusta, pero que sabemos que no volveremos a comprar nada hasta que no necesitemos el producto de nuevo. O, por ejemplo, una persona del equipo sigue recibiendo la carta anual de un campamento al que fue cuando tenía 12 años. Es el momento de cancelar la suscripción de todos los correos que no nos interesan y leer todo en la web oficial o newsletter de la marca.

Explica tu situación si es necesario

Con esto queremos decir que, por ejemplo, si vas a un restaurante, pidas amablemente al camarero que no le ponga una pajita o sombrilla a tu bebida. O que no te sirvan el café en un vaso de cartón o plástico si tienes pensado quedarte en el establecimiento y has olvidado tu tarro o botella reutilizable.

El bicarbonato no solo sirve para quitar los malos olores de la nevera

Sorprendentemente el bicarbonato de sodio tiene muchas propiedades y usos. Lo puedes utilizar como desodorante, champú o para cepillarte los dientes. Si quieres algunas recetas echa un vistazo a este artículo.

No cojas la propaganda de la calle

¿Sabes esa gente que se dedica a repartir publicidad en la calle? Pues a partir de ahora tenemos que empezar a decirles que no nos interesa con una sonrisa. Y si de verdad es algo que nos interesa, podemos decirle que nos informe sin necesidad de darnos el papelito.

No pongas lavadoras a diario

Lava la ropa cuando realmente esté sucia y, si es posible, con agua fría (30º). Por haberte puesto una camiseta o unos vaqueros una vez no quiere decir que estén sucios. Antes de echar una prenda en el cesto de la ropa sucia, piensa si realmente podrías ponértela otra vez.

Cierra el grifo

Este punto parecerá una tontería, pero muchas personas dejan el grifo abierto mientras se lavan los dientes, enjabonan los platos,… Te recomendamos que, cuando te vayas a dar una ducha, pongas un cubo que recoja el agua de esos segundos en los que estás esperando que el agua salga caliente. Luego puedes utilizar ese agua para regar, limpiar verdura o fregar el suelo. ¡Todo puede ser más sostenible!

Desconecta, literal

Si te vas de vacaciones o simplemente no vas a utilizar un aparato eléctrico durante varias horas, es mejor que lo desconectes de la corriente. Reducirás la factura de la luz.

Pide cosas prestadas

¿Te vas de camping y no tienes un saco de dormir? Pregunta a tus amigos si tienen uno que te puedan prestar o mira en las páginas de intercambios y segunda mano.

Reduce tu consumo de carne

Si no te sientes preparado para seguir una dieta vegetariana o vegana, intenta al menos no comer carne 1 día de la semana.

Seca la ropa al sol

Si tienes la costumbre de utilizar la secadora cada vez que pones la lavadora, te recomendamos que intentes secar la ropa al sol cuando haga buen tiempo.

Conocimientos básicos de costura

Aprende a arreglar tu ropa, ya sea coser un botón, coger el bajo de unos pantalones o cambiar una cremallera. Hará que tus prendas duren más tiempo.

Haz tus propios productos de limpieza

¡Seguramente tengas productos de limpieza muy eficaces en tus armarios y ni siquiera lo sabes! Vinagre de manzana o vinagre blanco, cítricos y bicarbonato de sodio funcionan magníficamente para limpiar.

Los productos de limpieza que utilizamos habitualmente, como lejía, detergente,… contienen tóxicos y químicos que a la larga pueden generar alergias, sensibilidad cutánea, problemas de respiración, daños en el sistema nervioso, etc. Piénsalo, aunque no te comas directamente esos productos de limpieza o cuidado personal, los tienes muy cerca de ti y de tu comida, por lo que es cuestión de probabilidad que acabes ingiriendo un poco de ellos cuando colocas la comida en la encimera o cuando te duchas. Si no te beberías un trago de jabón, ¿por qué lo usarías para limpiar la superficie en la que vas a colocar tu comida?

Si te gustaría empezar a preparar productos de limpieza, seguro que te gustará nuestro artículo sobre «Productos de limpieza ecológicos y caseros«.

Te dejamos una guía para que puedas preparar tu propio producto de limpieza sostenible.


Ingredientes:

  • Agua
  • Vinagre blanco destilado
  • Aceites esenciales (opcional)
  • Bote en spray
  1. Llena la mitad del bote de agua.
  2. Llena la otra mitad del bote con el vinagre.
  3. Añade entre 15 y 20 gotas del aceite esencial de tu elección.
  4. ¡Listo para utilizar!

Nuestras recomendaciones:

  • Limpia a menudo: No necesitas utilizar productos de limpieza que sean muy agresivos si tienes una rutina de limpieza consistente con productos de limpieza sostenibles y no tóxicos.
  • Utiliza trapos o camisetas viejas en vez de toallas de papel.
  • El vinagre blanco es un combativo genial contra las bacterias y deja relucientes las encimeras, espejos, lavamanos, azulejos, etc. También funciona perfectamente como quitamanchas, para quitar moho, como suavizante de tejidos, para quitar el mal olor de una habitación, para desatascar tuberías y en el ciclo de aclarado de la lavadora para quitar el jabón de la ropa.
  • Ten cuidado con superficies de mármol o granito, ya que la acidez del vinagre puede estropearlas.

Conclusión

No importa cuanto dinero tengas, todos podemos incluir estos pequeños cambios en nuestra rutina para ayudar al medioambiente. Nos encantaría saber en los comentarios qué cambios zero waste gratuitos habéis incorporado en vuestra vida para hacerla más sostenible.

¡Este artículo tiene una segunda parte con otras 24 cosas gratis que harán tu vida más sostenible!

En esta ocasión te recomendamos un documental del 2010 titulado Comprar, tirar, comprar dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española.

plástico microplasticos y papel

Del plástico al papel, ¿estamos empeorando la situación?

Imaginemos que estamos en un supermercado y nos dan a elegir entre una bolsa de plástico o una de papel. Seguramente no lo dudemos ni un segundo – “siempre la de papel, es más sostenible”. Y es posible que a primera vista parezca la opción más ecológica. O, por lo menos, no vemos tantas fotos en Instagram de bolsas de papel contaminando la naturaleza, ¿no? Es obvio que hay un debate abierto en torno al plástico, que muchas veces pasa por alto la raíz del problema – su uso -. Al fin y al cabo es un material que ha revolucionado nuestras vidas, pero ¿a qué precio?

El plástico, utilizado adecuadamente, no debería generar todos los problemas que está causando actualmente. Piénsalo, no podemos comparar la utilidad y el impacto de un tupper que el de una pajita. Por lo tanto, creemos que el debate no debe centrarse tanto en el plástico en general, sino en el uso desmedido de productos desechables. Este es el principio del problema sin importar el material. Aunque en relación con los productos de usar y tirar desgraciadamente lo que más vemos es plástico.

¿Es el papel un buen sustituto del plástico?

En relación con las bolsas de plástico y de papel, lo cierto es que estamos sustituyendo un material desechable por otro que tiene una huella ambiental considerable. El proceso para ambos materiales es el mismo: extracción, tratamiento y reciclaje. Y es que estamos hablando de materias primas escasas, porque tanto el petróleo como la madera son limitados. ¿Podemos cambiar todos los envases plásticos desechables por papel o cartón solo por la idea romántica que está asociada a ello? Ambos son reciclables, sí, pero ¿qué nos hace pensar que la gente va a reciclar el papel más que el plástico?

Aún sabiendo que el papel puede ser reciclado hasta 11 veces y que el porcentaje de gente que recicla papel es mayor respecto al porcentaje de personas que reciclan el plástico; existe la incertidumbre de que mucho del empaquetado sostenible que se está fabricando no será reciclado. Según la EPA, las bolsas de papel no se degradan tan rápido como pensamos en los vertederos y generan un 80% más de desperdicios sólidos.

Sin duda, cuando hablamos de reciclaje, es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Por ejemplo, en Europa estamos generando 25.8 millones de toneladas de residuos plásticos, de los cuales menos del 30% son reciclados y 500 mil toneladas acaban en mares y océanos. Por eso, hacernos cargo de la basura que generamos y preocuparnos de a dónde va a parar una vez la desechamos de nuestra vida, debería ser una prioridad para poder apreciar un cambio sustancial. Reduciendo el mar de plástico y cada isla de basura que estamos creando en los océanos del mundo.

El dilema entre las bolsas de plástico y las bolsas de papel

Sabemos que en algunos supermercados se están prohibiendo las bolsas plásticas y que, en el caso de España desde Julio del 2018, se obliga a los consumidores a pagar por las bolsas de plástico. Aunque siguen existiendo excepciones y negocios que no te cobran por una bolsa de plástico o que ni siquiera te preguntan si la quieres o no.

Investigando un poco más, hemos descubierto algunos estudios que afirman que esta prohibición puede tener repercusiones negativas para el medioambiente, asegurando que el papel es tan contaminante como el plástico. Esto es así porque durante los últimos años se ha comprobado que la producción, manufacturación y reciclaje de las bolsas de papel conlleva un mayor consumo de energía, combustible y agua que las de plástico. Además de generar una cantidad superior de gases invernadero en su tratamiento. Llegando a la conclusión de que es más eficiente fabricar nuevas bolsas de papel que reciclarlas – lo cual es alarmante y alucinante.

El consumo de papel

Aunque parece que el papel está teniendo su momento estelar en estas décadas, lo cierto es que desde la época de la imprenta se están talando árboles sin medida. Desde revistas, libros, periódicos, cuadernos, folios, pasando por los post-its, propaganda y embalajes de papel – estamos rodeados de papel. Se estima que anualmente cada persona consume varios cientos de kilos de papel. Para que te hagas una idea, cada español consume aproximadamente unos 4 árboles de 12 metros de altura al año. Y estos datos varían según el país, de aquí nos surge una duda ¿cómo es posible que todavía queden árboles en La Tierra?

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Yale se talan 15 mil millones de árboles al año, y en un centenar de años no quedará ninguno. En este sentido, el consumo de papel reciclado sería lo más “sostenible”, porque estaríamos evitando la tala de árboles. Pero ya hemos visto que esta opción es más contaminante de lo que creíamos. Por lo que en el caso de las bolsas, sin duda, lo más sostenible sería utilizar bolsas de tela, que son más resistentes y duraderas.

Nuestra responsabilidad como consumidores y generadores de basura

Un estilo de vida sostenible no se basa solo en el tipo de envoltorio en el que viene el producto que compramos, sino que es una elección continua de las cosas que hacemos, no solo cuando consumimos. Nos llama la atención que solo se critique el envase de algunos productos, sin reparar en el contenido. Lo que queremos decir es que, si de verdad queremos generar un cambio con nuestras acciones, no podemos quedarnos en la superficie, en el envoltorio o caja en la que viene un producto en concreto. Nos alegra que algunas grandes superficies nos den la opción de llevar nuestros propios envases y bolsas, obviamente es un pequeño porcentaje de la solución, pero no debemos dejarnos engañar.

Tampoco podemos caer en el círculo vicioso de tirar todo lo de plástico, solo porque es malo – aunque si es algo que ponga en riesgo tu salud o la de tu familia deberías hacerlo -. Nos referimos principalmente a cosas útiles, que todavía le quedan años de vida, como por ejemplo peines o pinzas de la ropa. Miremos el lado positivo, algo bueno del plástico es que es súper duradero y siempre será mejor que esté en tu casa cumpliendo una función, que en la naturaleza contaminando. No creas que para llevar un estilo de vida zero waste tienes que deshacerte de todo, si funciona, se puede reparar o reutilizar, no lo tires a la basura. Si tienes servilletas de papel, bolsas de plástico o cuchillas de afeitar desechables, utilízalo. Empieza con lo que tienes y según tus necesidades ve sustituyéndolos por productos sostenibles.

La comunidad zero waste surgió con la intención de reflexionar sobre el sistema, debatir y buscar alternativas. Todos estamos de acuerdo en que el mejor residuo es el que no se genera, pero primero debemos ser conscientes de nuestra basura y esto no es fácil – a los seres humanos nunca nos ha gustado la basura -. Recordemos que esta forma de vida no la hemos escogido para conseguir la aprobación y el agrado de los demás, hemos tomado este camino por voluntad, valores y principios, por respeto al planeta y a nosotros mismos. Es un despertar individual, y el siguiente paso es la acción colectiva y el activismo local. Por lo tanto, juzgar y señalar a otras personas que llevan su propio ritmo es contraproducente.

El futuro del plástico

La buena noticia es que ya ha comenzado la cuenta atrás para los productos plásticos de un solo uso. Por ejemplo los cubiertos, platos, vasos, pajitas, recipientes o envases de poliestireno irán desapareciendo en estos años con el fin de alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Por eso, en el 2021 se prohibirá la venta de este tipo de productos – siempre y cuando tengan un sustituto reutilizable y asequible -, además de fijar un aumento del 25% de plástico reciclado en las botellas de bebida para el 2025. Otra de las propuestas planteadas es implementar el sistema de depósito, devolución y retorno de ciertos envases de bebidas, como ya ocurre en otros países de la Unión.

Sin duda estas acciones marcarán la diferencia y pondrán freno a la contaminación por plásticos y microplásticos en entornos naturales. En España las comunidades que se encuentran en la cabeza de este cambio son Navarra, Baleares y Valencia. En todas estas regiones se están llevando a cabo medidas para frenar la generación de residuos y están apostando por una economía circular. Esperamos que el resto de las comunidades se vayan uniendo a este movimiento. Si quieres leer la proposición de Ley para la reducción de los plástico de un solo uso en España haz clic aquí. Si te interesan las medidas acordadas en la Comisión Europea puedes leer más en este enlace.

Estas medidas y propuestas Europeas se comienzan a alinear con los ideales de Paul Palmer. Él fue el fundador de Zero Waste Systems Inc. y Zero Waste Institute, y tenía la idea de que el reciclaje, aún siendo útil, no era suficiente y que la sociedad debía llegar a un punto en el que los productos que se diseñasen pudieran ser reutilizados de manera perpetua, sin generar desechos. Además pensaba que, como consumidores, cuando tiramos algo a la basura la responsabilidad adherida a ese objeto cambia y pasa a ser algo que ya no es nuestro, y que queremos que se lleven de nuestra vista lo antes posible. Para él, el hecho de generar basura es un signo de error, ya que estamos desperdiciando los recursos.

Nuestra relación con la basura

Lamentablemente estamos acostumbrados a generar residuos, por lo que la idea Cero Residuos parece una utopía. Pero la parte positiva es que una costumbre la podemos cambiar y, si estamos acostumbrados a generar basura, podemos desacostumbrarnos si nos lo proponemos y nos fijamos nuevos hábitos, buscando alternativas no desechables. Curiosamente, casi toda la basura que encontramos desperdigada por la naturaleza se generó a partir de la década de los 60, porque antes no se producían tantas cosas desechables y cuando comprabas una cosa te duraba toda la vida – literal, el concepto de obsolescencia programada todavía ni existía -.

Sin embargo, hoy en día las cosas son muy distintas. Como hemos comentado en otras ocasiones, la moda rápida, la comida envasada y los utensilios de plástico parecen el pan de cada día. Aunque nunca perdemos la esperanza, y creemos que, si pudimos hacer las cosas mal en tan pocos años, podemos revertir la situación si cambiamos nuestra relación con lo que compramos y la basura que generamos.

Asumir la responsabilidad que tenemos con nuestros desperdicios es el primer paso. No podemos pensar que nuestra basura es la responsabilidad de otro. Cada vez que compres un producto, comprométete en preocuparte de dónde va a parar cada parte de él, y si nada va a la basura mejor que mejor.

En esta ocasión queremos recomendaros un documental en español “Océanos de plástico – Contaminación de mares”, que aborda el tema de la generación de residuos plásticos y su impacto en el medioambiente.

Consejos estilo de vida zero waste

5 Tips para llevar un estilo de vida sostenible

Antes de abordar las 5 recomendaciones para que sea más sencillo llevar un estilo de vida sostenible y zero waste, nos gustaría compartir algo que lleva unos días rondando en nuestra mente. Y es que, estamos reflexionando sobre si es tan bueno como parece sustituir las bolsas de plástico desechables por bolsas de papel. Porque, aunque a primera vista todos creemos que es una opción mucho más eco-friendly, lo cierto es que no trae ninguna solución real al origen del problema – la generación masiva de residuos -.

Evitar o reducir el uso de plástico de un solo uso puede ser relativamente sencillo, pero si lo sustituimos por otro material sin reflexionar en la raíz del asunto, lo único que logramos es tomar un atajo y cambiar un problema por otro – que en ocasiones puede ser peor que el inicial -. Compartimos la idea de que una bolsa de tela, es la opción más eficiente ante este problema en concreto. Pero quizá estamos demonizando en exceso el plástico – que al fin y al cabo es un material como cualquier otro – sin pensar que a lo mejor el problema no es el plástico, sino el uso que se hace de él.

Sin duda, este es un tema que nos gustaría tratar en profundidad en el futuro contrastando datos e información. Creemos que tus comentarios y preguntas pueden ser muy útiles a la hora de enfocarlo.

Puedes leer el artículo sobre este tema aquí.

5 Consejos para llevar un estilo de vida sostenible fácilmente

En un estilo de vida sostenible o zero waste, no hay caminos fáciles o consejos y trucos que sirvan de atajo. Sin embargo, es cierto que los artículos de recomendaciones pueden ser una buena manera de comenzar a tratar un asunto tan complejo. A veces, se nos hace cuesta arriba cuando queremos cambiar ciertos hábitos y vemos que no es tan sencillo como creíamos.

También pueden ser útiles al inicio de la transición, cuando no tenemos muy claro por dónde empezar o en qué problemas centrarnos, y qué podemos hacer nosotros al respecto. Sin duda, cuando nos planteamos llevar un estilo de vida zero waste lo principal es afrontarlo con motivación, interés, valentía e imaginación.

 

Debemos ser lo suficientemente realistas para saber que una vida zero waste o sostenible no se esconde detrás de 5 tips mágicos de la sección de precocinados del super.

 

Si estás leyendo esto y has empezado a cambiar ciertas cosas de tu rutina, seguramente ya te has dado cuenta de que no es tan sencillo como cambiar una bolsa de plástico por una de tela. Si fuese así de fácil, la gran mayoría de nosotros llevaríamos a rajatabla estos 5 consejos y, por ende, el mundo no estaría en la situación tan precaria en la que se encuentra actualmente.

¿Has hecho clic pensando que te daríamos la fórmula mágica o el atajo perfecto? Pues sentimos decirte que todos los atajos que hemos tomado hasta ahora – la comida rápida, la moda low cost, las bolsas desechables, y otro sin fin de atajos – han sido los que nos han traído aquí. Así que ha llegado el momento de dejar de tomar atajos y dejar de actuar de forma mecánica. Comencemos a darle vueltas a todo lo que se esconde detrás de los atajos que nos hacen la vida más fácil y cómoda.

Por ejemplo, intentar ir por la vía rápida nos ha hecho dejar de alimentarnos y cocinar de forma adecuada, no buscar ropa de calidad y duradera o no pensar en llevar con nosotros una bolsa que no sea desechable para dejar de generar residuos de manera desmesurada.

Con esto no queremos decir que los atajos sean inútiles, ni que debamos tomar siempre el camino más difícil y arduo para que este proceso de cambio tenga significado. Solo queremos recalcar que las opciones fáciles no nos van a llevar muy lejos y que la situación actual es el resultado de querer que todo sea fácil, rápido y cómodo para nosotros.

No es oro todo lo que reluce

A estas alturas te habrás dado cuenta de que el título no es lo que parecía. No existen 5 recomendaciones súper fáciles que vayan a hacer que la transición vaya como la seda. Pero nos gustaría dejarte 5 consejos que quizá no son tan fáciles o cómodos en comparación con lo que estamos acostumbrados, pero que son necesarios a la hora de elegir llevar un estilo de vida sostenible.

Deberían ser más, pero consideramos que éstos son un buen punto de partida y pueden ser útiles tanto para gente que se está iniciando como para aquellos que llevan años con esta filosofía de vida.

  1. No quieras correr antes de andar

    Tómate tu tiempo y sé paciente. Todos los cambios requieren de una adaptación y esto no es una carrera ni una competición para ver quién lo hace mejor o llega antes a la “perfección” – la cual te vamos avisando que no existe -. Escúchate, pregúntate porqué haces o eliges ciertas cosas, e intenta ser coherente con tus principios. No te compares con otras personas que también llevan este estilo de vida. Las comparaciones nunca fueron buenas y, en este sentido, debemos sentirnos inspirados y aprender de los otros. De la misma manera, no juzgues el camino, decisiones o acciones de los otros, ni te sientas juzgado, porque al final la única persona que puede valorar los esfuerzos y avances eres tú.

    Querer cambiar un hábito no va a suceder de un día para otro. Es un camino imperfecto que lleva su tiempo y que a veces parecerá que se ha estancado. Pero eso no quiere decir que todo lo que ya hemos logrado no sirva para nada.
    El colectivo zero waste no se basa en seguir ciertas reglas o tener ciertos productos para formar parte de él – no todos somos veganos, ni tenemos un cepillo de dientes de bambú o un tarro de cristal como papelera. Se trata de compartir lo que vamos aprendiendo en el transcurso, para que otros puedan aplicarlo y reforzarlo con sus experiencias. Es un proceso de ensayo y error que nos llevará a una vida que concuerde con nuestros valores y principios.

  2. Deja de tomar la vía fácil

    Es el momento de dejar de hacer o consumir ciertas cosas solo porque nos es más cómodo o porque se ajusta a lo que nos apetece en ese momento. No actuemos de manera automática ni obviemos el porqué de que ciertas cosas sean tan fáciles o baratas.

    Hay que enfrentarse a la realidad, aunque esta nos duela y nos muestre situaciones injustas que preferiríamos no conocer. Si te preocupa el medio ambiente, los animales o los derechos humanos – entre otras muchas cosas – seguro que sabes cuáles son las realidades incómodas a las que nos referimos y que, cuando las descubres, hacen que sea difícil seguir viviendo como si nada. Dejemos de tomar atajos y empecemos a mirar a los problemas a los ojos si lo que queremos es empezar a buscar soluciones.

  3. Date la oportunidad de cambiar

    No sabemos si también te ocurre, pero nosotros no paramos de oír gente a nuestro alrededor diciendo que la situación no puede cambiar, que las personas no cambian, que nuestras acciones no van a cambiar nada, … Hay veces que es complicado hacer oídos sordos y seguir a lo tuyo cuando parece que estás solo o que eres el único de tu familia o grupo de amigos con interés en cambiar las cosas.

    Por eso, no debes dejar que tu círculo más cercano interfiera en los cambios que crees necesarios para ti. En este caso las limitaciones las creamos nosotros mismos. Aunque vayamos en el sentido contrario a la mayoría y sea más difícil – por que lamentablemente todavía no se nos dan tantas facilidades a la hora de consumir de manera responsable – al final verás que es el camino más revelador y satisfactorio.

  4. Sé valiente, muy valiente

    No nos podemos quedar esperando a que alguien venga a resolver nuestros problemas, o que otro se encargue de la crisis medioambiental. La solución no la tiene una única persona, sino toda la sociedad en conjunto. Por lo que, es el momento de ponernos la capa de superhéroe y aportar todo lo que podamos para cambiar la situación del planeta. Removamos conciencias y cuestionemos los procesos que están normalizados.

    Salir de la zona de confort, de lo fácil, de lo cómodo y descubrir nuevas maneras de vivir acordes con nuestros pensamientos es solo el principio. Es de valientes continuar en el camino, aunque a veces se haga duro y parezca que lo que hacemos es tan pequeño que casi ni se nota. Lo más importante es la fuerza y el poder que tenemos como colectivo. Todo lo que hacemos cuenta – aunque nos parezca que las acciones pequeñas no tienen sentido y no van a cambiar nada, lo cierto es que cada grano de arena ayuda a formar una montaña -. Ser valiente significa encontrar el impulso en esos momentos de flaqueza, de duda, de frustración y, aun así, decidir seguir adelante creyendo que merece la pena.

  5. Está bien ser sensible

    Parece que últimamente decir que alguien es sensible es una forma de insulto o de dar a entender que esa persona es débil. Para nosotros es una de las mejores fortalezas que puede tener una persona cuando se propone cambiar el mundo. Si no fuésemos sensibles, las realidades incómodas y situaciones injustas no nos afectarían. Y, por lo tanto, no haríamos nada por encontrar una solución. Dejemos de avergonzarnos por ser sensibles, por vernos conmovidos, impresionados o inspirados por las cosas que suceden a nuestro alrededor, porque esa es la chispa que enciende todos los cambios.

Conclusiones

Nos encantaría decirte que existe una fórmula secreta, un atajo o un sendero apacible y que, después de elegirlo, tu vida seguirá igual, pero no es así. Optar por un estilo de vida sostenible requiere de una gran actitud, interés y motivación, y es algo que cambiará tu vida por completo. Te recomendamos leer este artículo en el que tratamos el tema de conseguir propósitos.

En nuestro caso, algunas cosas se han vuelto más difíciles e incómodas – ¿para qué os vamos a mentir? – pero, lo cierto es que, nuestro día a día también se ha llenado de satisfacción y significado. Tenemos metas y propósitos que nos hacen querer mejorar cada día. Aprendiendo nuevos procesos y celebrando cada pequeño paso hacia una vida más sostenible.

Esperamos que este artículo te sirva de inspiración y te de fuerza cuando te encuentres en momentos de desaliento. Nos gustaría saber, ¿qué opinas de los 5 tips mágicos para llevar un estilo de vida sostenible? ¿Añadirías alguno más? Te esperamos en los comentarios.

objetivos del desarrollo sostenible

¿Qué es sostenibilidad?

La sostenibilidad es un concepto que actualmente no para de repetirse en los medios de comunicación. Muchas veces en relación con el clima. Pero ¿realmente sabemos qué es la sostenibilidad? O ¿qué es el desarrollo sostenible? O, mejor aún, ¿cuáles son los Objetivos del Desarrollo Sostenible?

Para no complicarnos demasiado empezaremos con la definición de sostenibilidad. Ojeando la RAE vemos que sostenibilidad es “una cualidad de sostenible”, pero esto nos deja quizá un poco más confusos que antes. Entonces, ¿cuál es la definición de sostenible? – te estarás preguntando. Pues bien, según la RAE, sostenible es un adjetivo que se utiliza “especialmente en ecología y economía” y hace referencia a alguna cosa o proceso “que se puede mantener durante un largo periodo de tiempo sin agotar los recursos o causar graves daños al medio ambiente”.

Bien, parece que la cosa empieza a tener más sentido, ¿verdad? Entonces podríamos decir que, el concepto de sostenibilidad se define como todo aquello que mantiene el equilibrio entre el consumo responsable de los recursos del ecosistema y la satisfacción de nuestras necesidades. Es una relación social y ecológica, que también afecta al plano económico. Esto es así porque muchas de nuestras necesidades básicas – comer, vestirnos, nuestro hogar, … – están ligadas a la compra de productos y servicios, que pueden ser sostenibles o no.

¿Qué es el desarrollo sostenible?

Unido al concepto de sostenibilidad tenemos el desarrollo sostenible. Otro concepto que quizá nos suena un poco enrevesado cuando lo oímos en las noticias. Pero vamos a intentar explicarlo de forma sencilla y directa.

La definición del desarrollo sostenible se podría resumir como el proceso que mantiene en equilibrio el cuidado del medio ambiente, el bienestar social y el progreso económico. Dicho así parece obvio, pero este concepto implica muchos beneficios para nosotros y para el futuro de la humanidad y el planeta. Solo tenemos que profundizar un poco más en sus bases.

Es una concepción que tiene puesta la vista en el presente y en el futuro. Pone el foco de atención en el uso responsable de los recursos que son limitados y escasos, sin comprometer el bienestar de ninguna comunidad del planeta, ni frenar el crecimiento económico de las personas, ciudades o países que apuesten por este estilo de vida. Asegurando así que las próximas generaciones también sean capaces de satisfacer sus necesidades.

Como habrás podido observar, todos estos conceptos que giran en torno a la sostenibilidad, tienen 3 factores en común: el medio ambiente, la sociedad y la economía. Pues bien, éstos también podemos definirlos en relación a la sostenibilidad, teniendo como resultado:

  • Sostenibilidad ambiental o Sostenibilidad del medio ambiente: preservar el ecosistema y su biodiversidad, frenando el cambio climático y protegiendo los océanos, el suelo terrestre, el agua dulce y la calidad del aire.
  • Sostenibilidad social: cohesionar a la población y conseguir una estabilidad en la que todas las comunidades cuenten con los recursos necesarios y las mismas oportunidades. Poner fin a la pobreza, el hambre en el mundo y la explotación infantil serían solo tres de los resultados que implica este punto.
  • Sostenibilidad económica: asegurar que, tanto la sostenibilidad ambiental como la social, sean rentables. Una de las formas sería fomentando la innovación e infraestructuras que hagan posible una producción y un consumo sostenible.

¿Cuáles son los objetivos del desarrollo sostenible?

A muchos ya nos suena la Agenda 2030, pero ¿de dónde viene? Pues bien, todo empezó cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentó en la Cumbre del Desarrollo Sostenible, a finales del 2015, los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) que deberían alcanzarse en los siguientes 15 años.

Estos objetivos engloban acciones en el ámbito ambiental, social y económico, tal y como contábamos en el apartado anterior. Todos los habitantes del planeta tenemos que ser una parte activa de los ODS. Los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y las personas como tú. Todos somos responsables de que estos objetivos se cumplan.

 

Estos nuevos objetivos presentan la singularidad de instar a todos los países, ya sean ricos, pobres o de ingresos medianos, a adoptar medidas para promover la prosperidad al tiempo que protegen el planeta. Reconocen que las iniciativas para acabar con la pobreza deben ir de la mano de estrategias que favorezcan el crecimiento económico y aborden una serie de necesidades sociales, entre las que cabe señalar la educación, la salud, la protección social y las oportunidades de empleo, a la vez que luchan contra el cambio climático y promueven la protección del medio ambiente” – en la web de la ONU podéis encontrar información detallada sobre la aplicación, supervisión y coste de la Agenda 2030. 

¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros para alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030?

Hay muchas cosas que podemos hacer, desde un consumo responsable hasta instalar fuentes de energía renovables en nuestra casa. Lógicamente cada acción cuenta. Pero no debemos agobiarnos con todos los cambios que podríamos hacer y que no estamos haciendo. Ya sea por falta de medios, conocimiento, tiempo o dinero. Aunque, poco a poco podemos ir enfocando nuestro estilo de vida hacia una vida sostenible, junto con unos hábitos de vida saludables.

  1. Podemos empezar invirtiendo algunas horas de nuestra semana en educación ambiental. Buscar documentales o leer sobre el medio ambiente, el cambio climático o el calentamiento global.
  2. Podemos fijarnos el reto de vivir sin plástico (o consumir el menos posible) durante un periodo de tiempo. De esta forma reduciremos nuestra huella ecológica y el impacto ambiental.
  3. Hay otras acciones que podemos hacer a diario y que no serían tan difíciles de implementar. Como subir por las escaleras en vez de coger el ascensor, desconectar los aparatos eléctricos cuando no los vayamos a utilizar o reciclar de manera adecuada.

Por supuesto, la lista de todas las cosas que podemos hacer es interminable y se merece otro artículo. Por eso dejamos este pequeño adelanto, para que empieces a pensar en qué podrías hacer para salvar el mundo.

¿Qué acciones sostenibles has implementado en tu vida?

Como siempre, dejamos una recomendación relacionada con el tema de este post. Esta vez es un documental de 1 hora y media.

  • La era de la estupidez, ver aquí.
cumplir objetivos y propositos

Propósitos de año nuevo para proteger el planeta

Al grito de ¡Año nuevo vida nueva! hemos empezado el año. Esta época es ideal para hacer una lista con todos los propósitos para el 2019, escribiendo cosas como: este año iré más al gimnasio, leeré más o llevaré un estilo de vida zero waste.

Cada año empezamos súper motivados, llenos de energía e ilusionados por cumplir todos esos deseos de año nuevo. Según pasan las semanas volvemos a las viejas rutinas. Olvidando o dejando para el próximo año todos esos propósitos de año nuevo que se nos resisten o se nos hacen bola.
Por nuestra experiencia sabemos que fijarse muchas metas a principios de año suele ser abrumador y, por ello, muchas veces dejamos de lado algunos propósitos de año nuevo. Aun sabiendo que alcanzarlos nos haría sentir mejor y, por ende, más felices.

Cambiar ciertos hábitos y cumplir todos los propósitos de año nuevo requiere de esfuerzo, constancia e implicación.

Lo realmente importante, cuando deseas que se cumplan tus propósitos de año nuevo, es tener siempre presente el porqué. Si el “porqué” no tiene suficiente peso, nuestra fuerza de voluntad terminará cediendo. Lamentablemente, nos es más fácil seguir como estamos, aunque no nos haga 100% felices, que hacer el esfuerzo por cambiar.

Por ejemplo, si uno de tus objetivos es ser vegano o vegetariano, pero no tienes en mente porqué lo haces – para ayudar al medio ambiente reduciendo tu huella de carbono, salvar y proteger los derechos de los animales, mejorar tu salud e incluir en tu dieta nuevos platos -. Entonces es muy probable que a los pocos días lo dejes de lado, con la decepción personal que esto supone.

Normalmente, estas resoluciones de año nuevo suelen estar enfocadas a mejorar algo de nosotros mismos – perder peso, dejar de fumar, ser más puntuales – . O pueden estar relacionadas con mejorar algo de nuestro entorno, como cambiar de trabajo o hacer un voluntariado. Sin embargo, a medida que pasan los meses perdemos de vista el punto de partida y el positivismo con el que habíamos empezado el año.

Todas nuestras grandes ideas para mejorar la situación en la que nos encontramos se quedan en la terraza del bar. Total, quejarse es gratis, ¿verdad? No hace falta tirarnos mucho de la lengua para que enumeremos todas las cosas que están mal – la situación política, la contaminación, la educación, … Estamos acostumbrados a echarle la culpa a los demás. Pero si de verdad pretendemos cambiar ciertas cosas primero tenemos que cambiar nosotros y dar ejemplo.

Todos tenemos ideas y propuestas para mejorar las cosas, pero entonces ¿por qué no cambiamos nada?

No cambia nada porque nuestros propósitos para año nuevo se quedan en eso. Palabras entre cervezas o argumentos contra el presentador del programa de televisión. Y ahí, sentimos decirlo, no sirven para nada. Por eso queríamos empezar este blog con la famosa frase:

“Quien quiere encuentra un medio, quien no quiere encuentra una excusa”

Esta frase se puede aplicar tanto a propósitos pequeños, como a otros más grandes y ambiciosos. Por ejemplo, nosotros nos hemos marcado los siguientes para este año:

  • Contaminar menos en el día a día, llevando un estilo de vida zero waste y haciendo uso de productos sostenibles.
  • Ser respetuosos con el medio ambiente y todos los seres que habitan el planeta.
  • Acercar a todas las personas que quieren reducir su impacto ambiental. Creando una comunidad diversa donde todos aprendamos y compartamos nuestro conocimiento y experiencias.

A diario actuamos de forma mecánica, sin cuestionar o analizar el porqué. ¿Sabrías identificar cuántos de los actos que realizas van en contra de tus ideales o propósitos? Lógicamente, no pretendemos que esta observación objetiva de nuestra forma de actuar se vuelva obsesiva. Pero sí que merece la pena preguntarnos el porqué de ciertas cosas y qué medios o vías podemos tomar para mejorar todas aquellas cuestiones que nos preocupan, molestan, incomodan, entristecen, indignan o inquietan.

No podemos esperar que haya menos contaminación o que dejen de extinguirse cientos de especies animales, si mientras tanto estamos explotando de manera excesiva los recursos y generando deshechos como si, al tirarlos al contenedor de basura, fuesen a desaparecer del planeta por arte de magia. Por eso es importante que seamos sinceros y consecuentes con nuestros pensamientos y decisiones.

¿Qué podemos hacer?

Nos gustaría proponer que – cuando nos encontremos criticando o cuestionando el statu quo – miremos en nuestro interior y analicemos lo que estamos haciendo para beneficiar, crear, sostener o empeorar esa situación. La mayoría de pequeñas acciones suelen tener efectos negativos en el ecosistema, pero en nuestro día a día son imperceptibles, ya que las hemos normalizado e integrado en nuestros hábitos. Y los efectos irreversibles de estos actos se deben a su acumulación y no a su fuerza individual. Por lo tanto, un pequeño cambio en nuestra rutina puede tener repercusiones beneficiosas para nuestro entorno.

En nuestro caso, si nuestra intención es generar menos residuos llevando un estilo de vida zero waste y con ello proteger el planeta, ¿qué estamos haciendo para lograr este objetivo? ¿Es suficiente con reciclar de manera adecuada y comprar menos productos envasados? Con la práctica hemos visto que esto es importante, pero no suficiente. Por eso, hemos decidido introducir en el mercado productos sostenibles y biodegradables que sustituyen a los míticos productos de usar y tirar, que tanto contaminan y que tienen una utilidad muy corta.

Todos los componentes de Kiro Worldganic nos queremos centrar en ofrecer alternativas para reemplazar los productos desechables – de un solo uso – por productos eco-friendly y, además, compartir información sobre cómo llevar un estilo de vida sostenible en el blog y redes sociales. Trataremos – entre otros muchos temas – problemas medioambientales, innovaciones en el ámbito de la sosteniblidad, formas de reciclaje, energías renovables,…. E intentaremos promover un cambio en la conciencia de los consumidores, para que prime un consumo responsable y consciente. Estos son solo dos de los medios que hemos elegido para cumplir nuestros propósitos.

¿Cuáles son tus propósitos de año nuevo?

Nuestra recomendación de hoy es:

– TEDx Talks: A nadie le importa salvar el planeta de Steve Tort